La fiscalía brasileña le pidió el viernes a un juez que suspenda los incentivos fiscales necesarios para la construcción del estadio que albergará la inauguración de la Copa del Mundo de 2014 en Sao Paulo.

La fiscalía señaló que los incentivos fueron otorgados ilegalmente por la ciudad de Sao Paulo al club brasileño Corinthians y la compañía encargada de la construcción del inmueble, con capacidad para 65.000 personas.

La medida podría retrasar la construcción del estadio y poner en peligro la presencia de la Copa del Mundo en la ciudad más grande de Sudamérica, considerada también el centro financiero de Brasil.

El fiscal del estado de Sao Paulo, Marcelo Camargo Milani, indicó en su solicitud que la ciudad "violó abiertamente principios constitucionales como la moralidad y la legalidad" al transferir "fondos públicos a entidades privadas".

La oficina de la fiscalía también quiere que el juez emita una multa por 1.742 millones de reales (unos 855 millones de dólares) contra la ciudad, Corinthians y la empresa constructora Odebrecht.

La ciudad indicó que cooperará plenamente con la fiscalía, mientras que el Corinthians y Odebrecht dijeron que sólo harán declaraciones después de que los notifiquen oficialmente sobre la acción legal de los fiscales.

Los fiscales dijeron que la ciudad no siguió el procedimiento adecuado para entregar los incentivos e hizo cambios irregulares a la normativa vigente para facilitar la construcción del estadio.

Milani también pide al juez que anule los derechos políticos del alcalde de Sao Paulo, Gilberto Kassab, debido a que las supuestas irregularidades sucedieron durante su administración. Milani dijo que las partes que se beneficiaron directamente de los incentivos fueron el Corinthians y Odebrecht.

La FIFA dijo inicialmente que el estadio Morumbí sería utilizado durante la Copa Mundial, pero después dijo que el proyecto carecía de suficientes garantías financieras. Los críticos dijeron que fue una decisión política a causa de una supuesta pelea entre Ricardo Teixeira, el entonces presidente de la federación brasileña de fútbol, y funcionarios del club Sao Paulo.

Corinthians, el segundo equipo más popular de Brasil detrás de Flamengo de Río de Janeiro, dijo que construiría un estadio, pero sólo para 48.000 personas, lo que no sería suficiente para albergar el partido inaugural u otros encuentros de las fases finales.

Los organizadores locales de la Copa del Mundo, el gobierno y los funcionarios del club finalmente llegaron a un acuerdo, mediante el cual dieron los incentivos fiscales para facilitar la construcción del recinto para 65.000 espectadores.

El estadio fue el último en salir de la mesa de los diseñadores, y la construcción no comenzó hasta hace cerca de un año. Los trabajos sobre el terreno, en el empobrecido este de Sao Paulo, han avanzado en un 30%, de acuerdo con el gobierno brasileño y los organizadores locales. Se espera que esté terminado en diciembre de 2013.

El estadio albergará cinco partidos de la Copa del Mundo, además de la apertura, incluyendo una semifinal. No será sede de partidos de la Copa Confederaciones del próximo año.

El costo de la construcción del estadio se calcula en 400 millones de dólares, de los cuales 195 millones provienen de préstamos del Banco de Desarrollo de Brasil.

Los préstamos han sido criticados debido a que las autoridades brasileñas dijeron cuando el país fue elegido para acoger la Copa del Mundo en 2007 que únicamente se usaría dinero privado para construir los estadios. También es posible que el gobierno ayude a pagar los 17.000 asientos que se añadieron al proyecto del estadio para que pudiera albergar el partido inaugural.

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Tales Azzoni está en Twitter como http://twitter.com/tazzoni