El presidente de Uruguay, el exguerrillero José Mujica, afirmó hoy que hace "lo que puede" por que se haga justicia con los desaparecidos de la dictadura (1973-1985) y que "no vive para odiar" pese a los catorce años que pasó en la cárcel, la mayoría durante el Gobierno de facto.

El concluir su participación en el acto de conmemoración del 202 Aniversario de la Revolución de Mayo organizado por la Embajada Argentina, Mujica fue increpado por una periodista que le preguntó insistentemente por las gestiones que realiza su Gobierno en la lucha contra la impunidad.

"Vamos andando. No sé. Yo hago lo que puedo pero no soy adivino y no puedo poner a nadie arriba de una plancha y torturarlo", afirmó.

Mujica, que el domingo cumplió 77 años, indicó después que "la justicia somos todos" y que las causas judiciales se van "encarando en la medida en que se anotan (responsabilidades)".

Ante la insistencia de la periodista, el gobernante agregó que "lo de atrás también hay que cerrarlo y hay que suturarlo" porque "hay que vivir".

"Yo vivo para adelante, tengo que convivir con mis contemporáneos y tengo que preocuparme por los problemas de los que están naciendo y todos los demás", manifestó.

"Tenemos tribunales, tenemos cuarenta personas buscando en la tierra" los restos de los desaparecidos, "mandamos la información, rescatamos lo que podemos", añadió.

En el acto celebrado en la Embajada de Argentina ofreció un concierto el músico Miguel Angel Estrella, un activista argentino que estuvo preso en la época de la dictadura en Uruguay, en la cárcel de Libertad, próxima a Montevideo y donde conoció a Mujica.

Al ser preguntado por Estrella, el jefe de Estado uruguayo recordó su etapa tras las rejas.

"Tengo 14 años preso. pero no ando odiando a nadie. Acepto las canas, las arrugas y los dolores pero no vivo para odiar", explicó.

Argumentó además que si Estrella mantuvo viva su esperanza en la cárcel por la música que imaginaba en su cabeza y no podía tocar, a él le ayudó "hacer rayitas en la pared" y las "ranas" que fue acumulando en el pozo donde estuvo preso en duras condiciones como rehén de la dictadura.

"Llegué a tener siete ranas, de esas chiquitas de zarza, y les ponían un vasito para que se bañaran, y llegué a tener en Paso de los Toros (en el interior de Uruguay, en otro presidio) una rata que venía a la una de la mañana a buscar unas miguitas", confesó.

Por último, Mujica relató que en aquella etapa descubrió que "las hormigas gritan".

"Cuando vaya a su jardín agarre una hormiga y la pone acá (se señala el oído), la va a sentir gritar, pero hay que tener oído", dijo medio en broma, medio en serio.

En los años sesenta y setenta del siglo pasado Mujica comandó la guerrilla tupamara, que se enfrentó a varios gobiernos constitucionales con atentados, secuestros y asesinatos, y fue duramente reprimida por la policía y los militares antes de ser derrotada por la dictadura.

Al concluir el período dictatorial, el actual presidente se incorporó a la vida democrática con el bloque izquierdista Frente Amplio, con el que fue diputado, senador y ministro antes de llegar a la Presidencia en 2010.

Desde que llegó el FA al poder en 2005 de la mano de Tabaré Vázquez han sido procesados y condenados los principales responsables militares y políticos de la dictadura.

En los últimos meses han sido descubiertos los restos de dos desaparecidos en un cuartel del Ejército a las afueras de Montevideo donde se realizan excavaciones desde hace años por orden del oficialismo de izquierdas.