Rory McIlroy revivió los recuerdos de su espectacular derrumbe en el Masters al no superar el corte en el PGA Championship después de terminar el viernes con 79 golpes, 7 sobre par, con lo dejó su primer lugar en el escalafón mundial bajo una seria amenaza de Luke Donald.

El campeón del Abierto de Estados Unidos no consiguió superar el corte en torneos consecutivos por primera vez en más de dos años después de derrumbarse ante el viento de Wentworth, donde tuvo siete bogeys y dos bogeys dobles en una segunda ronda desastrosa.

A 9 sobre el par, McIlroy está 21 golpes detrás de James Morrison, quien mostró al norirlandés la manera de jugar en el difícil circuito en el evento insignia del European Tour al firmar una tarjeta perfecta de 64 para establecer una ventaja de cuatro golpes.

Donald, segundo clasificado, que terminó con 68 golpes, está empatado en el segundo lugar con el colíder de la primera ronda David Drysdale (70) y puede sustituir a McIlroy como el número uno si termina octavo, o en una posición superior, el domingo.

Donald, el actual campeón, tendrá ambiciones más profundas, pero McIlroy sólo puede sentarse y observar.

"Es una semana que me gustaría olvidar", dijo McIlroy, quien estaba tan frustrado con su primera ronda de 74 golpes el jueves que en un momento dado lanzó su palo al suelo.

McIlroy culpó a la falta de rondas competetivias desde su 40mo puesto final en el Masters a comienzos de abril.

El español Alvaro Quirós (70) está cinco golpes por detrás.