La definición de los torneos de primera división y ascenso en el fútbol argentino han potenciado los hechos de violencia que involucran a jugadores, dirigentes y técnicos, al punto que varios planteles debieron entrenar esta semana bajo custodia policial.

En el contexto de una cruzada contra los barras brava, liderada por Javier Cantero -presidente del club Independiente-, desde hace poco más de un mes, se han encadenado una serie de acontecimientos de violencia explícita en el mundo del fútbol.

El primero de esta escalada de agresiones se produjo hace diez días cuando la plantilla del Instituto fue amenazada por sus propios simpatizantes tras perder en Corrientes ante el Boca Unidos.

"Si no ascienden, hay balas para todos", fue la frase aterradora que lanzaron al equipo cordobés que está en la segunda división y está pugnando por conseguir su regreso a la elite del fútbol argentino.

En un posterior operativo policial, el ómnibus con simpatizantes del Instituto fue interceptado en su regreso a la ciudad de Córdoba con un saldo de 44 hinchas detenidos y la incautación de armas de fuego, cartuchos, explosivos y cocaína.

La amenaza de muerte fue el mismo mensaje que recibió el vicepresidente del Independiente, Claudio Keblaitis, el último lunes que lo obligó a tomarse una licencia de 30 días y analizar la posibilidad de renunciar.

"Cuando tus dos hijas te piden llorando que largues todo, la verdad que no te dan ganas de seguir y ser un mártir de la causa", declaró Keblaitis al informar el motivo de su licencia.

Al día siguiente la violencia se trasladó a Racing cuando el colombiano Giovanni Moreno fue víctima de una amenaza con un arma de fuego.

"Te vamos a pegar un tiro en la pata (pierna) y arruinarte la carrera si no te vas del club", fue el mensaje de los violentos que obligó a que el colombiano concurra a los siguientes entrenamientos de la semana escoltado por efectivos policiales.

No obstante, el técnico del Racing Luis Zubeldía ratificó que el propio Moreno le pidió ser titular en el partido que disputarán este sábado ante el Belgrano en Córdoba.

Otras víctimas de estas situaciones de violencia fueron algunos dirigentes del River Plate, que a punta de pistola habrían sido amenazados según informó la prensa local.

"Ascenso o muerte" habría sido el recado en el teléfono celular del dirigente 'millonario' Daniel Mancussi, según consigna el diario deportivo Olé.

"Los jugadores tienen miedo", expresó Sergio Marchi, representante del sindicato de los futbolistas, tras la reunión con el ministro de Justicia y Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal.

Hasta el momento el propio Marchi descartó la posibilidad de un paro para buscar soluciones definitivas: "No se gana nada y, de alguna forma, es darle mayor protagonismo a los violentos".

Mientras tanto el fútbol argentino cobra relevancia a nivel mundial por su escalada de violencia en los momentos definitorios de sus torneos.