La Unión Europea (UE) denunció hoy ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) las restricciones argentinas a la importación, denuncia que Bruselas estudiaba desde hacía tiempo y que se ha acelerado tras la nacionalización de YPF.

"He ordenado a la delegación de la UE en Ginebra que inicie procedimientos en la OMC contra las restricciones a las importaciones de Argentina. Argentina impone medidas comerciales restrictivas desde 2005 (...) Y esas medidas son ilegales", declaró el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht.

La UE ha dado el paso de recurrir a un arbitraje internacional para resolver un problema que ha estado documentando en los últimos meses con pruebas remitidas por empresas europeas afectadas.

La UE considera incompatibles con las normas de la OMC la subordinación que impone Argentina de la importación de todas las mercancías a un régimen de autorización previa y de preinscripción, la llamada declaración jurada anticipada de importación.

La UE denuncia que centenares de mercancías necesitan una licencia de importación, un procedimiento que "retrasa sistemáticamente las importaciones o hacen que se las rechace por razones poco transparentes".

En ese sentido, recordó que a principios de 2011 ese régimen de licencias afectaba a más de 600 tipos de productos, como la maquinaria eléctrica, las piezas de vehículos y los productos químicos.

En 2011 se vieron afectadas exportaciones europeas a ese país por valor de unos 500 millones de euros (en total, las exportaciones europeas a Argentina ese año representaron unos 8.300 millones de euros).

Según explicó el comisario, desde febrero de 2012 ese requisito de autorización previa se aplica a todas las importaciones.

Por último, la Comisión indicó que Argentina exige que los importadores equilibren las importaciones con exportaciones, que incrementen el contenido local de los productos que se fabrican en Argentina o que no transfieran sus ingresos al extranjero.

"Esta práctica es sistemática, no escrita y falta de transparencia", resumió la CE, y añadió que la aceptación por parte de los importadores "parece ser una condición para obtener la licencia que les permita importar sus mercancías".

Estas medidas, además, retrasan o bloquean las mercancías en la frontera y ocasionan "pérdidas importantes para la industria de la UE y todo el mundo", apuntó la Comisión.

La acción emprendida por la UE en Ginebra, que coincide con la celebración en Argentina de la fiesta nacional, conmina a ese país a dialogar sobre posibles soluciones durante un máximo de 60 días, con la OMC como árbitro.

Si concluido ese plazo no hay un consenso, la UE puede solicitar que se establezca un panel especial que se pronuncie sobre la legalidad de las medidas argentinas.

La Comisión dejó claro que el procedimiento abierto hoy no está relacionado con la expropiación de YPF a la española Repsol, sino que es un "asunto separado, relacionado con las restricciones a las importaciones y al comercio de bienes".

En cualquier caso, fuentes comunitarias precisaron que "es justo decir" que tanto las restricciones a las importaciones como las medidas contra Repsol ponen de manifiesto "una dirección política en Argentina que es muy preocupante para las compañías europeas".

Para De Gucht, la de la petrolera "fue quizá la medida proteccionista más visible tomada por Argentina y llegó a los titulares, pero si se mira más en profundidad, la política comercial de Argentina ha echado raíces en prácticas comerciales injustas".

El comisario insistió en que la UE no es la única afectada, y recordó que hasta catorce países (la UE, Estados Unidos, Japón, Australia, Israel, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Noruega, Panamá, Taiwán, Tailandia y Turquía) emitieron el pasado 30 de marzo una declaración conjunta en Ginebra acusando a Argentina de dificultar gravemente el libre comercio.