Para Cristian González, un panameño de 19 años criado en un remoto pueblo a orillas del río Caimito, en el Caribe de Panamá, obtener hoy su certificado de soldador con reconocimiento internacional es la "oportunidad de su vida" para "echar para adelante".

Su poblado, enclavado en la selva tropical, está en el área de impacto de la explotación minera de la firma canadiense Inmet, cuya filial Minera Panamá cofinanció, junto con el Estado panameño, la capacitación de González y otros 16 jóvenes nativos de la zona, en la que prevalece la agricultura familiar.

El grupo, que estuvo precedido por una primera promoción de 11 lugareños, obtuvo el certificado de la American Welding Society (AWS), que los reconoce como soldadores de tuberías calificado.

"Ahora voy a buscar trabajo en la minera, si no (consigue) vengo a Penonomé a buscar", dijo con entusiasmo González a Efe, tras expresar que, en su opinión, el proyecto minero "ha dado buenas oportunidades de echar para adelante" a los jóvenes del área porque le ha permitido "aprende cosas" que ni imaginaban.

La minería es un tema delicado en Panamá, donde los indígenas entienden esa actividad como enemiga de su hábitat e incluso una de las siete etnias del país, la Ngäbe Buglé, logró recientemente que se aprobara una ley que la prohíbe en su comarca tras un conflicto que costó la vida de dos aborígenes en enfrentamientos con la Policía.

Asimismo, grupos ambientalistas han alertado sobre los efectos de la minería a cielo abierto en el trópico panameño, porque, significará la deforestación de al menos 5.000 hectáreas en todo el país en un lapso de 30 años.

González reconoció que aunque para él "va bien" el proyecto de extracción de cobre de Minera Panamá, en su comunidad "hay bastante gente que está en contra de la empresa" porque "dicen que no es beneficiosa para el pueblo" por asuntos como la deforestación.

Mientras apreciaba su certificado y carné de la AWS, el joven también detalló que en la zona de río Caimito "sí hay gente que saca oro con máquinas (artesanales), sin ningún control".

Su compañero de estudios Javier Castillo, de la localidad de Guanibal de Cope, en La Pintada, destacó por su parte que "no sabía ni que era" la soldadura, y expresó sentirse "feliz" por la "oportunidad de aprender" que tuvo con la capacitación.

Castillo también buscará trabajar con Minera Panamá, en la que "trabaja casi toda la gente" de su pueblo, donde, aseguró "no se da el caso de minería" artesanal.

Soldadura, construcción, operador de equipo pesado, que incluirá a siete mujeres, son los primeros cursos que impulsa esa empresa, explicó a Efe su superintendente de capacitación técnica, Edwin Salazar.

El curso de soldadura se imparte en la sede en Penonomé, capital de la provincia central de Coclé, y "todos" los 11 integrantes de la primera promoción "tienen trabajo", no solamente en contratistas de Minera Panamá sino en otras firmas, dijo Salazar sin más precisiones.

En un mes se abrirá un curso de mantenimiento industrial, también financiado por la empresa minera y por el Estado, enmarcado en el plan de graduar unas 400 personas en 2012 en diversos trabajos técnicos, e ir actualizando el programa de cursos hasta 2016.

Ese año está previsto el inicio de la extracción del cobre de las entrañas del bosque tropical húmedo en la localidad de Donoso, que pertenece a la provincia panameña de Colón, pero a la que solo se llega por Coclé.

"Penonomé va a ser el centro crucial para Minera Panamá y se apoya con los otros centros de Guararé (Los Santos) y Santiago (Veraguas)", afirmó el ejecutivo, tras resaltar que la empresa promueve la construcción de cuatro nuevos laboratorios en esa ciudad para llevar adelante cursos de hidráulica, electricidad, neumática y mecánica industrial.

Desde 2011 Minera Panamá ha invertido unos 300.000 dólares en las capacitaciones y becas a los estudiantes como los graduados hoy en Penonomé, de acuerdo a datos de la empresa.

Según la canadiense Inmet, la inversión bordea los 6.500 millones de dólares hasta 2016, cuando iniciará la extracción del cobre para la exportación, desde un puerto de alto calado que construirá en el Caribe, y una carretera que será la cuarta vía terrestre transistmica que cruce Panamá entre el Atlántico y el Pacífico.