El gobierno de Panamá calificó hoy como un "aporte" y la "sugerencia" de un "amigo" las denuncias sobre violaciones de los derechos humanos en el país incluidas en el informe anual del Departamento de Estado divulgado el jueves.

"Es el aporte y la sugerencia de un gobierno amigo, no es un mandato (...) que nosotros vamos a evaluar, y en aquellos aspectos que consideremos que el informe es objetivo, mejoraremos", dijo a los periodistas el canciller panameño, Roberto Henríquez.

En su informe anual, relativo a 2011, Estados Unidos señaló que la población panameña es víctima de violaciones de los derechos humanos por parte del Gobierno, entre ellas, por el abuso de autoridad, inefectividad judicial, corrupción y falta de libertad de expresión.

"Ese informe en cuanto a Panamá en el año 2011 tiene cosas buenas, reconoce avances en Panamá sobre ciertos temas y también puntualiza algunos temas donde aún está débil", comentó Henríquez.

El canciller ofreció esas declaraciones poco antes de reunirse, a puerta cerrada en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores con el nuevo embajador estadounidense, Jonathan Farrar.

"La reunión es para revisar juntos la agenda de temas que existe entre la Cancillería panameña y el gobierno de Estados Unidos", señaló.

Henríquez mencionó que iba a tratar con Farrar del Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado por ambos países y que se espera entre en vigor el próximo octubre.

Esa fue la primera reunión oficial entre Henríquez y Farrar, que tomó posesión del cargo hace diez días en sustitución de Phillys Powers, nueva embajadora de Estados Unidos en Nicaragua.