EE.UU. condenó hoy "rotundamente" la violencia en Mali y exigió la renuncia "inmediata" al poder del jefe de la Junta Militar golpista, el capitán Amadou Haya Sanogo, que el pasado 22 de marzo encabezó un golpe de Estado en el país.

En un comunicado, el Departamento de Estado condenó la intensificación de la violencia esta semana, cuando un grupo de manifestantes agredieron al presidente interino de Mali, Dioncounda Traoré, y urgió a Sanogo y al comité que controla la junta militar a "apartarse inmediatamente" del control de facto que mantienen sobre el país "y permitir la restauración de la legalidad civil".

"Urgimos a los soldados de Mali a volver a sus papeles como defensores de la constitución de Mali", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en el comunicado.

"Estados Unidos seguirá alerta contra cualquier esfuerzo, civil o militar, de evitar que los ciudadanos malienses vuelvan a un Gobierno estable y democrático", añadió.

La portavoz confirmó que EE.UU. mantendrá sus restricciones de viaje contra quienes respaldaron el Golpe de Estado "y todos aquellos que busquen mermar el proceso" hacia la democracia, así como los 13 millones de dólares suspendidos en ayuda militar.

En Mali, los militares se levantaron en armas y derrocaron al entonces presidente Amodou Toumani Touré, el pasado 22 de marzo, momento en el que asumió el poder una junta militar.

La junta nombró el pasado 25 de abril un presidente interino, Dioncounda Traoré, y un Gobierno provisional dirigido por Cheikh Modibo Diarra, que tiene como misión dirigir la transición y reunificar el país, cuya zona norte está en manos de independentistas tuareg.

Según Estados Unidos, no obstante, la junta continúa controlando de facto el poder y obstaculizando la libre operación del Gobierno interino.