La selección española completó su último entrenamiento en la pequeña localidad austríaca de Schruns, antes de desplazarse a Saint Gallen (Suiza) donde mañana juega su primer amistoso ante Serbia, en una sesión en la que Vicente Del Bosque incidió con el remate a puerta de sus jugadores.

España disfrutó de una mañana soleada para entrenar en una sesión de alta intensidad, sin presencia de aficionados, en la que los internacionales siguen con el máximo ritmo posible los ejercicios que prepara el cuerpo técnico.

En esta ocasión, Del Bosque entremezcló a sus jugadores y no dio pistas sobre el once que tiene en mente para la primera prueba con vistas a la Eurocopa 2012, una Serbia a la que el seleccionador ve características muy similares a Croacia, rival en Polonia.

No hubo trabajo meramente físico en el entrenamiento matinal y la presencia de balón marcó todos los ejercicios. Tras el calentamiento con los típicos rondos, antes de que el seleccionador español dedicase la sesión a ensayar el remate a la portería defendida por Iker Casillas, Pepe Reina y David De Gea.

Grandes goles y paradas de los internacionales en el ensayo de jugadas que nacían en el centro del campo, abrían el juego a banda, desde donde se lanzaba el centro para el remate de los delanteros. Del Bosque sigue estando muy activo, corrigiendo y dando órdenes continuas a sus jugadores.

Por último, completaron un partido a mitad de campo para finalizar una mañana que acabó con leves molestias el defensa Álvaro Domínguez. Subió al autobús de la selección para regresar al hotel con una bolsa de hielo que cubría su rodilla derecha.

Tras la comida y el tiempo para la siesta, la selección española partirá a las 19.00 horas hacia Saint Gallen, donde se encontrarán con dos nuevos jugadores, Juan Mata y Fernando Torres, que aterrizan alrededor de las 18.00 horas en Zúrich y se dirigirán en coche, con personal de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) al que será durante dos días hotel de concentración en tierras suizas.