La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, defendió la construcción de una carretera cercana a la frontera con Nicaragua, como respuesta a los "mensajes" que estaba enviando el país vecino, en el marco de un litigio bilateral iniciado en 2010.

En una entrevista publicada hoy por el diario La Nación y efectuada en París durante una gira que realiza Chinchilla por Europa, la mandataria subrayó el carácter de emergencia que tiene la construcción de la carretera.

"Ellos (Nicaragua) construyen un aeropuerto con características bastante impresionantes (cerca de la frontera). De manera que, con toda claridad, Nicaragua estaba mandando un mensaje de que ellos tienen una clara determinación de tener una presencia sostenida e importante en la zona, frente a lo cual Costa Rica tenía también que responder", expresó Chinchilla.

En diciembre de 2010 Costa Rica demandó a Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por invadir parte de su territorio cerca a la costa caribeña con militares y civiles y de causar allí severos daños ambientales a un humedal protegido por convenios internacionales.

Desde entonces, el Gobierno costarricense se planteó el proyecto de la carretera fronteriza, según ha dicho, para facilitar el movimiento de personal de seguridad y para que los habitantes de la zona tuvieran una vía de transporte alternativa al fronterizo río San Juan, de soberanía nicaragüense.

El diario La Nación informó esta semana que el camino de lastre de 160 kilómetros, que corre paralelo al río San Juan, se está construyendo sin planos y sin estudios de impacto ambiental, lo que ha provocado daños al medioambiente en territorio costarricense.

Por su lado, Nicaragua se ha quejado por supuestos daños al río San Juan con la construcción del camino, cosa que Costa Rica ha negado.

Chinchilla dijo en la entrevista publicada hoy que el camino, en el que se han invertido 39 millones de dólares, "es importante para la defensa de la soberanía y el desarrollo" de su país y que por ello, en lugar de detener las obras, "lo que hay que hacer es trabajar con más rapidez".

La mandataria reconoció que su Gobierno debe realizar esfuerzos en "mitigación" de los daños ambientales que se han causado en territorio costarricense.

Esta obra se ha visto envuelta en una serie de denuncias de irregularidades desde hace unas semanas cuando la propia Chinchilla reveló el supuesto pago de dádivas de empresarios a funcionarios del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) para obtener los contratos de construcción de vía.

El camino se construyó al amparo de un decreto de emergencia del Gobierno, lo que según el Conavi le eximía de elaborar estudios topográficos, planos y otros obras.

Ambientalistas nicaragüenses han demandado también a Costa Rica por este camino ante la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), tribunal que no es reconocido por Costa Rica, y el Gobierno de Nicaragua elevó una demanda ante la CIJ.