La policía nacional colombiana anunció el viernes la captura en el noroeste del país de un importante jefe narcoparamilitar vinculado a investigaciones por los asesinatos de al menos 50 personas.

El general Oscar Naranjo, director de la policía, dijo en entrevista con The Associated Press que la captura de Félix Alberto Isaza Sánchez, conocido con los alias de "Beto" y "el Mocho", se produjo la víspera en una lujosa vivienda en la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia y a 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.

Alias Beto, de 35 años, fue "en el pasado un integrante de una oficina sicarial conocida tristemente como la 'Oficina de Envigado''', dijo el oficial.

La llamada Oficina de Envigado surgió en los años 90 y se dedicaba al tráfico de drogas y al sicariato principalmente en Medellín y en sus municipios aledaños, explicó Naranjo, quien dejará su cargo el próximo 12 de junio.

La captura de alias Beto, quien hacía pocos días había llegado de Panamá, "cierra el ciclo de esos sicarios, de esos narcotraficantes que durante años sembraron el terror en Medellín".

A la llamada "Oficina de Envigado" se le atribuyen centenares de muertos. Fue creada para el narcoparamilitarismo y el sicariato por Diego Fernando Murillo, alias "Don Berna", quien fue extraditado a Estados Unidos en mayo de 2008 bajo de cargos de narcotráfico.

En tanto, el general José Roberto León, subdirector de la policía y quien asumirá la dirección dentro de 18 días, dijo que el Ministerio de Defensa está evaluando el monto de la recompensa que se pagará a varios particulares que entregaron información que permitió dar con el paradero de alias Beto.

"Beto tiene un gran historial delictivo y está vinculado a investigaciones por más de 50 homicidios", añadió. No está pedido en extradición.

La policía dijo que aún no se ha definido el sitio de reclusión del detenido.