El primer ministro David Cameron dijo el viernes que no lamenta su decisión de haber encargado al secretario de Cultura Jeremy Hunt la decisión de si la empresa News Corp. de Rupert Murdoch podía pujar para adquirir la cadena de televisión British Sky Broadcasting.

El respaldo de Cameron a Hunt siguió a la información de que el secretario escribió una carta al primer ministro ensalzando la posible adquisición un mes antes de haberle sido encomendado el proceso.

"No lamento haber encargado la tarea a Jeremy Hunt, era lo adecuado en esas circunstancias, que no diseñé", dijo Cameron en una entrevista con ITV.

Esas circunstancias fueron que la autoridad de decidir el caso se le retiró al secretario de Empresas Vince Cable tras indicar a periodistas encubiertos que había "declarado la guerra" a Murdoch, presidente y director general de News Corp.

"El punto crucial, lo verdaderamente crucial, es ¿desempeñó Jeremy Hunt sus funciones adecuadamente respecto a BSkyB? Creo que sí", dijo Cameron.

Hunt comparecerá ante la Comisión Levenson el próximo martes para declarar sobre el escándalo de las escuchas telefónicas de News Corp. El ex primer ministro Tony Blair lo hará el lunes y Cable el miércoles, dijeron los funcionarios.

El jueves, la comisión investigadora publicó una carta fechada el 19 de noviembre del 2010, de Hunt a Cameron según la cual el hijo de Murdoch, James, estaba "muy enojado" ante los obstáculos para que su empresa adquiriera la cadena de televisión.

James Murdoch, a la sazón presidente de BSkyB, esperaba que la adquisición convulsionara la industria británica de los medios de comunicación al igual que hizo su padre en la década de 1980 al revolucionar la producción de diarios, escribió Hunt.

"Quiere crear la primera empresa de los medios de comunicación multifacética", escribió Hunt. "Si lo impedimos, nuestro sector de los medios de comunicación sufrirá durante años".

La carta fue escrita un mes antes de que Hunt fuera encargado de referir la puja de Murdoch a los reguladores, lo que demuestra la simpatía de Hunt con News Corp., con sede en Nueva York.

La empresa, propietaria del 39% de BSkyB, abandonó sus planes para adquirir el resto tras estallar el año pasado el escándalo.