Unos 200 kilos de crustáceos aparecieron muertos en los últimos dos días en la playa Pucusana, 70 kilómetros al sur de Lima, lo que se suma a la muerte de cientos de delfines y aves marinas en la costa peruana, informaron hoy los medios locales.

Los crustáceos, conocidos como múnidas, según el diario El Comercio, aparecieron a lo largo de 80 metros de la playa Pucusana entre el miércoles y el jueves causando sorpresa entre los pescadores y vecinos del balneario limeño.

El capitán de navío Joel Ganoza, de la Marina de Guerra del Perú, dijo a Radio Programas del Perú (RPP) que esa institución ha ido "a verificar que esto no se trate de una contaminación de hidrocarburos".

"Lo estamos descartando por el momento porque, de ser así, habría otro tipo de especies que estuvieran contaminadas", afirmó Ganoza.

Según el portavoz de la Marina, es la primera vez que aparecen estos crustáceos en Pucusana y especuló que las muertes pueden responder a la temperatura del mar, más caliente que lo habitual.

El diario El Comercio recogió las declaraciones de representantes del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) y del Ministerio del Ambiente, que alertados por este fenómeno han tomado muestras de los animales muertos, pero coincidieron en que los crustáceos murieron por el contacto con aguas cálidas.

"Todo apunta a que el banco de crustáceos se topó con aguas cálidas que vienen del norte en esta época del año. Moribundas, al entrar en la bahía de Pucusana, no pudieron nadar más. Algunos se hundieron y otros llegaron a morir a la playa", declaró al diario Yuri Hooker, especialista del Ministerio del Ambiente.

En tanto, el experto del Imarpe, Andrés Chipollini, indicó que los estudios aplicados a las muestras estarán listos la próxima semana, aunque agregó: "por experiencia, sabemos que fue un efecto de la marea, que atrapó al banco".

Chipollini aclaró que este suceso es diferente a lo que mató a los delfines y aves en los últimos meses en la costa norte y central de Perú.

El Imarpe presentó esta semana un informe en el que concluyó que se "presume" que unos 800 delfines murieron en los últimos meses por causas naturales y no humanas.

El informe indica que "se descarta como causa directa de la mortandad a actividades humanas", pero acepta que "no se ha determinado la causa exacta de esta mortandad".

Entre las posibles causas humanas descartadas menciona a la interacción por pesquería, el envenenamiento por pesticidas, la contaminación por metales pesados y las actividades de exploración sísmica minera.

Por su parte, la organización ecologista Orca, especializada en cetáceos, publicó esta semana un informe en el que señaló directamente al impacto sísmico causado por la exploración petrolífera marina como la causa de la muerte de los delfines.

Esta investigación también determinó que los delfines vararon en las playas tras haber muerto en el agua y presentaban enfisema pulmonar y "burbujas de aire en órganos vitales macizos como el hígado, riñón, bazo, vejiga, y nódulos linfáticos".