Un tribunal de Nueva Zelanda condenó hoy a siete meses de cárcel al capitán y al primer oficial del carguero Rena, que naufragó el pasado 5 de octubre y provocó un desastre ecológico frente a las costas de la Isla Norte.

La sentencia del tribunal del distrito de Tauranga contra el capitán del Rena, Mauro Balomaga, y el primer oficial, Leonil Relon, se considera benigna, ya que algunos cargos contemplan castigos de hasta siete años de cárcel, informó el canal de televisión TVNZ.

El pasado febrero, ambos se declararon culpables de los cargos que se le imputaban, entre ellos maniobrar el carguero causando un peligro innecesario a las personas y a la propiedad, además de verter sustancias contaminantes.

También estaban acusados de falsificar los libros de navegación del navío, delito que conlleva una pena máxima de siete años de prisión.

El buque encalló en el arrecife de Astrolabe, unos 12 kilómetros de la ciudad portuaria de Tauranga, en la Isla Norte, y vertió unas 350 toneladas de combustible, cuya marea negra llegó hasta las costas neozelandesas causando la muerte de unas 2.000 aves.

Según los informes periciales, el Rena incumplió las "prácticas de navegación" al no evitar el arrecife Astrolabe cuando apareció en sus radares y, luego, tratando de ocultar en los libros de navegación las negligencias cometidas.

Al principio, el capitán confundió el arrecife con una pequeña embarcación y, tras darse cuenta de su error, trató de modificar el rumbo de forma brusca, lo que provocó el naufragio.

Las autoridades neozelandesa también han demandado a los dueños del carguero, la empresa griega Daina Shipping, por "verter sustancias peligrosas", principalmente el combustible del barco y parte de la carga, en un área costera marítima.

Este delito acarrea una multa máxima de unos 488.520 dólares (371.865 euros) y el pago de unos 8.142 dólares (6.197 euros) por día transcurrido durante el derrame.