La ONG israelí Paz Ahora pidió hoy a la Fiscalía que investigue a tres diputados de derechas por "incitar a la violencia" con comentarios racistas, después de que una manifestación anti-emigrantes derivase anoche en violencia contra africanos subsaharianos en el sur de Tel Aviv.

"Pedimos una investigación criminal por las declaraciones que hicieron ayer los diputados Miri Regev, Mijail Ben Ari y Dani Danon en referencia a los trabajadores extranjeros. Lo que dijeron es incitación a la violencia, que es un delito en la legislación israelí, y deben responder por ello", declaró a Efe Yariv Openheimer, presidente de Paz Ahora (Shalom Ajsav).

Los tres diputados, según este activista, "culparon a los trabajadores extranjeros de todos los problemas que se están registrando en el sur de Tel Aviv, se refirieron a ellos en términos racistas, les calificaron de 'enemigos' y exigieron que nos librásemos de ellos. Todo ello está prohibido por la ley israelí".

En las últimas semanas, después de que los medios difundiesen diversos incidentes de violencia de los que son sospechosos emigrantes africanos y palestinos sin permiso de residencia en Israel, varios políticos, en particular los de partidos de derechas, han subido el tono de sus críticas a los emigrantes.

El ministro de Interior israelí, el ultraortodoxo Eli Yishai, llegó a asegurar públicamente que todos los emigrantes africanos "sin excepción, deberían ser encarcelados" y luego deportados.

El sector más crítico con la presencia de los inmigrantes en el sur de Tel Aviv -en su mayoría procedentes de países subsaharianos como Eritrea, Sudán y Sudán del Sur, llegados ilegalmente a través de la península egipcia del Sinaí-, participó anoche en una manifestación a la que acudió cerca de un millar de personas y que en varios momentos se tornó violenta.

Algunos de los participantes atacaron a los inmigrantes africanos, golpeando violentamente sus coches y destrozando una tienda de comestibles, según muestran vídeos difundidos hoy en las redes sociales.

Los tres diputados a los que denuncia Paz Ahora (Shalom Ajsav) participaron en la protesta, en la que fueron detenidas 17 personas.

Regev (del derechista Likud) se refirió ayer a los inmigrantes como "un cáncer en la sociedad", mientras que su colega de partido Dani Danon, que preside el movimiento "Deportación Ahora", les calificó de "plaga nacional" que debe ser "deportada de inmediato, antes de que sea tarde".

"El Estado de Israel está en guerra contra un estado enemigo compuesto por emigrantes ilegales que están dentro de Israel", dijo Danon.

Ambos aseguraron hoy que rechazan la violencia, si bien Regev señaló que comprende la ira de los manifestantes puesto que "hace mucho tiempo que no se sienten seguros en sus casas" y sus vidas "se han hecho insoportables", informó el diario Yediot Aharonot en su versión digital.

Unos 60.000 inmigrantes residen de manera irregular en Israel, la mitad de ellos africanos.

El pasado enero el Parlamento aprobó una ley que permite encarcelar hasta tres años sin juicio a los sin papeles que no pueda deportar.