Ya existen bares libres de humo, parques libres de humo, incluso campus universitarios libres de humo. Pero, ¿un país libre de humo?

El gobierno de Nueva Zelanda anunció el jueves un alza de 40% en los impuestos al tabaco a lo largo de los próximos cuatro años. Los precios aquí ya se encuentran entre los más altos del mundo, y para 2016 alcanzarán en promedio 20 dólares neozelandeses (15 dólares estadounidenses) por un paquete.

Las autoridades esperan que los impuestos más altos y las nuevas restricciones acerquen a este país de 4,4 millones de habitantes a cumplir su reciente promesa de acabar con el hábito por completo para 2025. Otros países han alabado la idea de tratar de apartar del todo a la población del tabaco, pero pocos, si es que alguno, han estado dispuestos a ponerle una fecha.

Los funcionarios de salud aquí se lo toman tan en serio que hace poco consideraron elevar el costo de un paquete de cigarrillos a 100 dólares neozelandeses (75 dólares estadounidenses). A pesar de que la idea fue descartada, otra medida, que obligará a los minoristas a ocultar los cigarrillos debajo del mostrador en vez de exhibirlos, entrará en vigor en julio.

Las tasas de fumadores entre los adultos de Nueva Zelanda han caído desde cerca de un 30% en 1986 a un 20% en la actualidad. Las ventas de cigarrillos han caído aún más, lo que sugiere que incluso las personas que no han dejado el vicio, lo recortaron a medida que los precios subieron.

Las personas que aún fuman no están contentas con el alza de los precios.

Chris Hobman dijo que el costo es "horrendo" y podría llevar a algunas personas de bajos ingresos a cometer delitos para mantener su hábito. Dijo que el gobierno debe dar más apoyo y alternativas a los fumadores si es serio acerca de hacer que dejen de fumar.

La residente de Wellington Hayley Mauriohooho, que ha fumado durante 20 años, dijo que a pesar de que sería bueno si más personas dejaran de fumar, aumentar los impuestos no la detendrá a ella.

"Es bastante ridículo que el gobierno se concentre en eso", dijo. "Ellos tienen cosas más importantes de qué preocuparse".

La Sociedad Contra el Cáncer de Nueva Zelanda reaccionó al anuncio del jueves mediante el envío de un comunicado de prensa en el que expresaba su entusiasta aprobación.

Michael Calhoun, un portavoz del grupo de cabildeo contra el tabaco ASH, dijo que el hecho de que un mayor porcentaje de personas de bajos ingresos fumen significará que el aumento de impuestos obligará a muchos a reducir su hábito o dejar de fumar por completo, porque simplemente no serán capaces de pagarlo.

La rama en Nueva Zelanda de la compañía de cigarrillos British American Tobacco dijo que los aumentos de impuestos obligarán a los consumidores a recurrir al mercado negro.

"La demanda de consumidores es mucho mejor atendida por compañías legítimas que por los operadores ilegales que con seguridad van a crecer a medida que el gobierno hace cada vez más difícil para las personas comprar el producto que elijan", escribió Susan Jones, directora de asuntos corporativos y regulatorios, en un de correo electrónico.

Hasta ahora, las autoridades de Nueva Zelanda han visto pocos casos de venta ilegal de tabaco.

Las estadísticas de fumadores en esta nación del Pacífico Sur son similares a las de otros países desarrollados. Según un estudio de 2011 de la Organización Mundial de la Salud, alrededor del 20% de los adultos de Nueva Zelanda fuman. Eso se compara con cerca del 16% de los adultos en Estados Unidos, el 17% en Australia, el 23% en China y el 27% en Francia.

Nueva Zelanda ya cobra más de un 70% de impuesto sobre los cigarrillos, en comparación con el 41% en promedio en China, el 45% en promedio en Estados Unidos, el 64% en Australia y el 80% en Francia.

___

Nick Perry está en Twitter como http://twitter.com/nickgbperry