Nicole Kidman, una de las más esperadas de la edición de este año del Festival de Cannes, llegó hoy encantada de presentar dos trabajos muy diferentes y con ganas de seguir buscando papeles nuevos que le supongan un reto y alimenten una curiosidad que le hace seguir en su profesión.

Con un entallado vestido rojo, altos tacones negros y el pelo ligeramente recogido, la actriz se mostró sonriente y feliz en la presentación de "The Paperboy", un filme de Lee Daniels, que compite en la sección oficial de Cannes.

Y explicó que le gusta la diversidad en los papeles que interpreta porque nunca ha querido que la etiqueten en uno determinado.

"No he querido que piensen que no puedo interpretar uno u otro papel", afirmó suavemente.

Es esa búsqueda de algo nuevo lo que le da la fuerza de seguir trabajando. "Si no tuviera esa curiosidad, simplemente lo dejaría".

Junto a "The Paperboy", una historia sobre racismo, discriminación y sexo en la Florida de finales de los sesenta, Kidman presentará también en Cannes "Hemingway & Gellhorn", una historia concebida para televisión y dirigida por Philip Kaufman sobre la vida de Ernest Hemingway y de su mujer, la periodista Martha Gellhorn.

Una parte del trabajo se desarrolla en la Guerra Civil española y es precisamente el conocimiento de otras culturas y otros países uno de los elementos de su profesión que más atraen a la actriz australiana.

"Me gusta buscar los contrastes y la diversidad". Es "la razón por la que quise ser actriz. Nací en un sitio pero siempre tuve ganas de ir a otro lugar", explicó la protagonista de "The hours" ("Las horas").

Kidman resaltó que siempre tuvo mucha imaginación y que descubrió que existía un trabajo que permitía explorar esa imaginación y recrear otras vidas y otros mundos.

Esa exploración e investigación de sus personajes es lo que realmente le interesa, más que los resultados.

"Nunca veo lo que hemos rodado y raramente veo mis filmes", reconoció la actriz, que se prepara para sus personajes "estando muy cerca del director para saber en qué dirección quiere ir".

Y esa es precisamente una de las cosas que más le gustan de su trabajo, la relación con el realizador.

Una relación que suele ser más cercana en las películas más pequeñas, más independientes, que es donde encuentra los papeles más interesantes.

Personajes como el de Charlotte, que interpreta en "The Paperboy", un papel en el que tiene una larga escena sexual, que no le hizo sentirse incómoda al rodarla. "Quizás sí cuando la vea", explicó con cierta inseguridad.

Una inseguridad que sin duda se desvanece cuando escucha halagos como el que le dedicó su compañero de reparto Zac Efron: "He estado enamorado de ella durante mucho tiempo. Creo que estoy enrojeciendo", afirmó sonriendo.