El ministro chileno del Interior, Rodrigo Hinzpeter, negó hoy ante un tribunal su supuesta injerencia en la investigación del llamado "caso bombas", referido a la colocación de artefactos explosivos en la capital chilena desde 2006.

El ministro prestó declaración, paradójicamente, como testigo de la defensa de uno de los seis imputados en el juicio que se sigue contra ellos por el delito de colocación de artefactos explosivos y financiación de actividades terroristas.

Con esta diligencia, el abogado Rodrigo Román, defensor del imputado Omar Hermosilla, pretende demostrar que existió connivencia entre el Ministerio del Interior y la Fiscalía y que no hubo una investigación imparcial del caso, que consideran un montaje.

Hinzpeter declaró durante dos horas en una oficina de Extranjería, dependiente de su cartera, ante los jueces del Tercer Tribunal Oral de Santiago, a los que la semana pasada el Ministerio y la Fiscalía intentaron sin éxito recusar y apartar del caso.

En la cita de hoy se produjeron momentos de tensión entre el ministro y la jueza Marcela Sandoval, que le pidió a Hinzpeter que se limitara a responder después que él dijera, "ojalá esto sea breve".

Hinzpeter replicó que era "el ministro del Interior" y la magistrada insistió en que se limitará a responder las preguntas.

Uno de los puntos más cuestionados de esta investigación fue la labor del exfiscal Alejandro Peña, que en junio de 2010 se hizo cargo del caso y unos meses después dimitió para asumir un cargo de confianza en el Ministerio del Interior.

En agosto de ese año, Peña logró la detención de catorce personas vinculadas a grupos anarquistas y pidió elevadas penas para ellos.

Sin embargo, en octubre de 2011, la fiscalía retiró la acusación por asociación ilícita terrorista contra trece de los catorce acusados. Con ello, ocho quedaron totalmente libres de cargos, mientras que los seis restantes son los que están sujetos a este juicio.

Ante las preguntas de la defensa, Hinzpeter aseguró que él no tuvo "ninguna relación" en la incorporación de Peña a un puesto de trabajo creado en un departamento del ministerio también nuevo, y con un contrato a honorarios y sin concurso público, según detalló hoy.

El ministro señaló también que él "no tomó parte directa o personal en la investigación", y negó que hubiera estado involucrado en "alguna actuación procesal investigativa destinada a materializar los actos de formalización de algunas personas".

Así lo reiteró tras la exhibición durante la diligencia de una antigua entrevista a Televisión Nacional en la que dijo: "Para que se llegue al resultado que quiero llegar, he participado en la investigación".