Los negociadores iraníes rechazaron el jueves las propuestas de seis potencias mundiales para contener el programa nuclear de su país y a su vez exigieron respuesta a su contraoferta de concesiones.

El rechazo pone de manifiesto las dificultades que rodean las conversaciones en la capital iraquí, que entran en su segundo día. De todos modos las negociaciones no aparecen en peligro de fracasar por el momento y se anticipa que seguirán hasta el jueves por la noche.

Los canales abiertos entre Irán y el bloque de seis naciones — los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad además de Alemania — se consideran las mejores oportunidades en años de entablar contacto entre Washington y Teherán. También podrían alejar las amenazas de acción militar que han conmovido los mercados petroleros y han planteado la preocupación de que agraven el conflicto en el Oriente Medio.

Saeed Jalili, jefe del equipo negociador nuclear, exigió una modificación del plan planteado por las potencias mundiales después que comenzaron las conversaciones en Bagdad el miércoles.

Irán vino a las conservaciones en procura de que Occidente suavizara sus sanciones, que han afectado las exportaciones petroleras iraníes y han marginado el país de la red bancaria internacional.

Jalili manifestó sus preocupaciones el jueves en una reunión privada con la directora de política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, que dirige las conversaciones.

Se han planteado dos propuestas. Por una parte hay un paquete de incentivos del grupo de seis naciones — Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania — que busca contener la parte más delicada de la producción iraní de combustible nuclear. Irán, por su parte, busca que Estados Unidos y Europa alivien las sanciones económicas a sus exportaciones petroleras a cambio de dar mayor acceso a los inspectores de la ONU y otras concesiones.

Occidente y sus aliados temen que el programa nuclear iraní pueda llegar a producir armas atómicas. Irán insiste en que sus reactores son solamente para la producción de energía y para investigación.