El Gobierno de Papúa Nueva Guinea ordenó hoy detener al presidente del Tribunal Supremo, Salamo Injia, en un nuevo episodio de la crisis política que padece ese país desde que Peter O'Neill arrebató el cargo de primer ministro a Michael Somare, el pasado agosto.

Según los medios australianos, el viceprimer ministro, Belden Namah, fiel a O'Neill, irrumpió en el Supremo con varios agentes a los que ordenó arrestar a Injia.

El jefe del Supremo tuvo tiempo para encerrarse en su despacho y desde allí denunciar la situación.

"Hoy es un día triste para los tribunales y la democracia (...) Este país está gobernado por gente que prefiere usar la fuerza a respetar la ley", dijo Injia, según la cadena SBS.

El detonante de este nuevo episodio fue la decisión del Supremo, el lunes pasado, de ratificar su fallo del 12 de diciembre de 2011, por el que declaró ilegal el nombramiento por parte del Parlamento de O'Neill como primer ministro y reconoció a Somare como el titular legal del cargo.

Al día siguiente de conocerse la declaración de la alta magistratura, el viceprimer ministro papuano dio 24 horas a Injia y otros dos jueces del Supremo que le apoyan, de un panel de cinco, para dimitir.

El Gobierno de O'Neill ha intentado destituir a Injia en otras dos ocasiones anteriores.

La crisis en Papúa Nueva Guinea comenzó a fraguarse cuando Somare, entonces primer ministro y de 75 años de edad, viajó a Singapur en abril del año pasado para recibir tratamiento médico y dos meses después su familia anunció su retirada de la política.

El 2 de agosto de 2011, el Legislativo, donde Somare había perdido la mayoría, declaró vacante la jefatura del Gobierno y nombró a O'Neill.

Al mes siguiente, Somare regresó al país recuperado de sus dolencias y reclamó el cargo.

Somare es uno de los pesos pesados de la política papú, ha sido primer ministro del país durante 17 años, se estrenó en la jefatura del Gobierno tras la independencia, en 1975, y llevaba en el cargo desde 2002.