Un tribunal condenó a dos ex dirigentes del club de fútbol Deportivo Independiente Medellín (DIM) por un caso de lavado de activos, informó el jueves la Fiscalía General de Colombia.

José Rodrigo Tamayo, socio mayoritario del club entre 1998 y 2006, fue condenado a nueve años y ocho meses de prisión, mientras que Mario de Jesús Valderrama, ex presidente entre 1998 y 2000, purgará ocho años de cárcel, según el dictamen de un juez de la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia, al noroeste de la capital.

Tamayo y Valderrama habían sido absueltos en primera instancia, pero el juez "al resolver el recurso de apelación presentado por la Fiscalía, la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín revocó la sentencia absolutoria y condenó a los ex dirigentes" por el delito de lavado de activos agravado, explicó el ente investigador en su página en internet.

En la misma decisión del Tribunal Superior de Medellín, agregó la Fiscalía, quedó en firme la absolución de Francisco Javier Velásquez, también ex dirigente, y de dos empleadas administrativas del DIM.

Añadió que "la Fiscalía demostró que los hoy condenados permitieron el lavado de más de 1.700 millones de pesos (unos 921.000 dólares de hoy) mientras estuvieron al frente del club".

La investigación se inició con la publicación de un libro de Juan Bautista Avalos, quien como auditor del DIM entre 2000 y 2004, llegó a la conclusión de que el equipo era una "narcolavadora", según le dijo a The Associated Press en diciembre de 2008.

El texto llevó a que las autoridades judiciales requirieran el testimonio de Avalos, quien declaró ante la Fiscalía hace cuatro años. Armada con las revelaciones del ex contador, la Fiscalía capturó el 10 de diciembre de 2008 a 13 empleados del equipo.

En el expediente de la Fiscalía contra los empleados del DIM reposa también la declaración de Elkin Estrada, médico de confianza de Tamayo, quien aseguró que en alguna oportunidad su paciente, "angustiado", le mostró una carta en la que el extinto capo de la droga Pablo Escobar, muerto por la policía en Medellín en diciembre de 1993, le cobraba una deuda de 400.000 dólares.

Según dijo la Fiscalía en su momento, Tamayo habría lavado en el equipo fondos del narcotraficante Fabio Ochoa, quien fue extraditado a Estados Unidos bajo cargos de narcotráfico en septiembre de 2001.

La Fiscalía no informó si Tamayo y Valderrama ya están detenidos.