La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, dijo hoy que tras la reunión entre el Grupo 5+1 e Irán, el trabajo está ahora en manos de Teherán, que debe "aproximar" su posición a la de las potencias en las negociaciones sobre su programa nuclear.

Clinton calificó de "serias" las negociaciones mantenidas el miércoles en Badgad (Irak) entre Irán y el 5+1 (formado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania), en declaraciones a periodistas tras reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores de Nueva Zelanda, Murray McCully.

"Pero hay claramente diferencias entre lo que cada una de las partes ve posible, y creemos que la decisión está ahora en manos de Irán, para trabajar en la aproximación de posiciones", dijo la titular de Exteriores estadounidense.

Clinton adelantó que "habrá trabajo continuo" de ambas delegaciones entre ahora y la próxima ronda de negociaciones, anunciada hoy para los próximos 18 y 19 de junio en Moscú.

Sin embargo, mientras prosigan las conversaciones, Estados Unidos mantendrá "la presión" contra Irán, como parte de un "enfoque de doble vía" en su política exterior.

"Todas nuestras sanciones seguirán activas e poniéndose en práctica durante este periodo", aseguró la secretaria de Estado.

Teherán ha condicionado los avances de la negociación al levantamiento de las sanciones internacionales impuestas por EE.UU. y la UE, en especial las financieras y petroleras, que causan graves problemas a la economía de Irán.

La Unión Europea (UE) pareció ceder a esa reclamación en las negociaciones del miércoles, en las que ofreció suavizar las sanciones a cambio de que Irán reduzca el enriquecimiento de uranio del 20 % al 5 %.

El próximo 30 de junio entrará en vigor un nuevo paquete de sanciones por el que Estados Unidos penalizará a aquellos países que compren petróleo a Teherán, prácticamente al mismo tiempo en que comenzará a funcionar el embargo aprobado por la Unión Europea a las importaciones de petróleo iraní.