El Gobierno de Bolivia encabezó hoy actos que conmemoran el Día de Lucha contra el Racismo para recordar las agresiones sufridas en 2008 por decenas de indígenas en la ciudad de Sucre, capital constitucional del país, por parte de grupos opositores, informaron las autoridades.

El viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, dijo hoy a Efe que realizaron manifestaciones y festivales simultáneos en varias ciudades del país para celebrar el ideal de la integración de las culturas y la igualdad social.

Cárdenas sostuvo que Bolivia aún "es un país diseñado contra el indio, contra las mujeres", por lo que la pelea contra el racismo todavía es larga, pero estas actividades ayudan a que la gente entienda que esto debe terminar.

Hace cuatro años, en esta fecha, una movilización social en Sucre ultrajó y agredió a indígenas y campesinos seguidores del presidente Evo Morales, en medio de un conflicto político con opositores.

Por este caso están procesados 18 líderes sucrenses y dirigentes de esa movilización, algunos con arresto domiciliario, mientras que otros alegan que no tienen nada que ver con las denuncias y son perseguidos por su condición de opositores.

Manifestaciones organizadas por el Gobierno, el partido gobernante u organizaciones sociales afines pidieron hoy en Sucre que se acelere el juicio y las sanciones por ese caso.

"Tras cuatro años de esa humillación racista la justicia no puede jugar con nosotros, es por eso que estamos marchando unidos para exigir justicia", dijo el dirigente campesino Gregorio Vela.

En tanto, los familiares de los acusados también se manifestaron, declararon la jornada como "Día del Perseguido Político", e insistieron en que son víctimas de un juicio por razones políticas.

Morales ha acusado varias veces a sus opositores de tratarlo con racismo, de querer tumbarlo e incluso matarlo por su origen aimara, aunque él también ha sido tildado de discriminador e intolerante por grupos de mujeres, políticos contrarios e indígenas amazónicos.