Las autoridades ambientales y de aduanas de Brasil impidieron la entrada al puerto de Itajaí, en el sureño estado de Santa Catarina, de 19 toneladas de desechos hospitalarios provenientes de España, informaron hoy fuentes oficiales.

El Instituto Brasileño del Medio Ambiente (Ibama) indicó que por pedido de los fiscales del control de aduanas los desechos fueron interceptados antes de ser descargados en el puerto.

En un comunicado, el organismo regulador indicó que las toneladas de basura hospitalaria provenían del puerto español de Valencia y los responsables por la importación serán procesados y multados judicialmente, con un plazo de sesenta días establecidos para devolver la carga al país de origen.

"La carga era descrita como "Otros tejidos de toallas de algodón", con una composición del 100 por ciento de algodón y destinados a la fabricación de pequeñas toallas de colores", señaló el Ibama.

No obstante, apuntó el organismo, "el material importado de España era compuesto por productos acabados y, entre otros, había toallas de baño y uniformes, todos ya utilizados y descartados como residuos, en razón a las pésimas condiciones de conservación".

El material tenía la marca de varios hospitales españoles y viola, de acuerdo en el Ibama, "la Convención de Basilea sobre tráfico de residuos".

"El producto cuestionado debería haber sido tratado y destinado adecuadamente en el propio país de origen y, en estos casos de tráfico ilegal, para evitar los riesgos a la salud y el medio ambiente, la carga deberá ser devuelta a España", resaltó el comunicado.

En marzo pasado, en el mismo puerto, las autoridades brasileñas impidieron la entrada al país de 40 toneladas de basura doméstica transportadas en dos contenedores provenientes de Canadá y que había sido declarada en los documentos como polietileno.

En el mismo puerto, en septiembre del año pasado, se confiscó y devolvió un cargamento similar proveniente también de España.

En enero de este año, Brasil devolvió a Estados Unidos 46,6 toneladas de desechos hospitalarios que habían sido interceptados en octubre de 2011 en el nororiental estado de Pernambuco por agentes de la aduana.

En 2010, en una situación similar, el Gobierno brasileño embarcó rumbo a Alemania un cargamento de 22 toneladas de basura doméstica y en 2009 fueron interceptadas 1.400 toneladas más provenientes del Reino Unido, ambos casos en el estado de Río Grande do Sul.