El periodista somalí Ahmed Adow Anshur, de la red de medios Shabelle, murió hoy tras ser tiroteado por cuatro individuos enmascarados que le dispararon en la cabeza y el pecho, informó hoy ese grupo de comunicación.

El reportero, de 30 años y que es el sexto periodista asesinado en Somalia en lo que va de año, fue asaltado en el barrio capitalino de Suq-Bole, en el sur de Mogadiscio, alrededor de las 13.30 hora local (10.30 hora GMT).

"Todo el personal de Shabelle condena el brutal asesinato de Anshur, un destacado productor de un programa político. Deseamos que descanse en el paraíso. Nos aseguraremos de que ese asesinato no nos condiciona a la hora de contar la verdad", señaló el comunicado de Shabelle.

Aunque no se atribuyó directamente el ataque, la milicia fundamentalista islámica somalí Al Shabab indicó en su página web (amiirnuur.com) que Anshur era un alto cargo de la agencia de espionaje del Gobierno de Somalia y de la directiva de Shabelle.

Asimismo, el texto publicado por Al Shabab señaló al propietario del grupo, Abdimalik Yusuf, como la causa por la que están asesinado a reporteros, ya que, argumentaron, "les obliga a leer informes difamatorios e inmorales contra las partes beligerantes en Somalia, y el resultado es la venganza".

De los seis periodistas asesinados en 2012 en Somalia, tres pertenecían a Shabelle.

El grupo ha estado informando de temas controvertidos contra el alcalde de Mogadiscio y algunos líderes de Al Shabab, y el mes pasado el primer edil de la capital somalí dijo que la emisora era "un micrófono ilegal" usado para extorsionar a personalidades políticas.

Al Shabab, que controla zonas del centro y sur de Somalia, combate al internacionalmente respaldado Gobierno Federal de Transición somalí, a las fuerzas multinacionales de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) y al Ejército etíope con el fin de instaurar un Estado islámico de corte wahabí en el país.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos permanente desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra tribales y bandas de delincuentes armados.