Una huelga de los trabajadores del metro y de los trenes metropolitanos de Sao Paulo en demanda de mejores salarios provocó hoy caos en el tráfico de la mayor ciudad brasileña e incidentes entre la policía y usuarios disconformes.

La empresa municipal de tráfico indicó que la ciudad registraba esta mañana 135 kilómetros de embotellamientos en las vías.

Los bloqueos con neumáticos, piedras, restos de basura y trozos de madera, impidieron que los autobuses dispuestos por el Gobierno municipal pudieran suplir al metro y los trenes.

Los sindicatos del Metro y la Compañía de Trenes Metropolitanos reclaman un reajuste salarial del 5,13 por ciento, frente al 1,5 por ciento ofrecido por el Gobierno regional, que acusa a los promotores del paro de hacer un "juego político", pues en octubre se realizarán las elecciones municipales en el país.

La huelga "es promovida por un grupúsculo radical con motivación político-electoral, perjudicando a la población e incumpliendo con la Justicia", que ordenó la prestación del servicio con un 100 por ciento de la capacidad en las horas de pico, señaló a periodistas el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin.

Según las autoridades municipales, la paralización de cuatro de las cinco líneas del metro y de dos del sistema de trenes metropolitanos perjudica a cerca de seis millones de usuarios que a diario recurren a estas modalidades de transporte.

En la estación Corinthians Itaquera, próxima al lugar donde se construye el estadio del Mundial de fútbol 2014, hubo roces entre un grupo de estudiantes que apoya la huelga y agentes de la policía.

En el altercado, una mujer fue arrestada, de acuerdo con las informaciones de la Policía Militarizada de Sao Paulo.

El paro del principal medio de transporte público de Sao Paulo ocurre el mismo día del partido por los cuartos de final de la Copa Libertadores entre el Corinthians y el Vasco da Gama, en el estadio Pacaembú, ubicado en la zona central de la ciudad, para el que se espera una gran movilización de personas.