El retirado pelotero David Seguí está a punto de ser obligado a testificar en el juicio por perjurio contra Roger Clemens, aunque no quiere hacerlo.

Los fiscales quieren que el cubano-estadounidense relate una conversación que tuvo con el ex preparador físico de Clemens, Brian McNamee, en 2001. McNamee supuestamente habló con Seguí sobre guardar desechos médicos de las inyecciones que les ponía a jugadores para calmar a su esposa.

Eso corroboraría el testimonio de McNamee sobre los motivos que tuvo para guardar evidencia después de supuestamente inyectarle esteroides a Clemens ese año.

El juez Reggie Walton decidirá el jueves si Seguí tiene que testificar. Cuando le dijeron que el ex jugador no quiere hacerlo, el juez respondió: "Si no se presenta, será arrestado como cualquier otra persona".

Clemens está acusado de mentirle al Congreso estadounidense al negar haber utilizado fármacos para mejorar el rendimiento deportivo.