El opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) se deslindó de un ex gobernador del estado mexicano norteño de Tamaulipas y miembro de ese grupo político, que según fiscales estadounidenses habría recibido millones de dólares en sobornos de carteles del narcotráfico y lo invirtió en propiedades en Texas.

EL PRI llamó el miércoles al ex gobernador Tomás Yarrington a enfrentar su responsabilidad ante los señalamientos de la justicia estadounidense y anunció que promoverá la suspensión de su militancia del partido en tanto se determina su situación jurídica.

"El PRI no solapa, bajo ningún concepto, impunidades. Donde se compruebe que ha habido faltas a la ley, esta debe aplicarse con todo rigor", señaló el partido en un comunicado.

En Texas, sin embargo, el abogado del ex gobernador aseguró que Yarrington es inocente y que no es dueño de las propiedades que se le atribuyen en territorio estadounidense.

El abogado Joel Androphy dijo el miércoles a The Associated Press que Yarrington no tiene ninguna conexión con las propiedades y sugirió que otros sospechosos en investigaciones federales lo han implicado para mejorar su propia situación.

El martes, fiscales estadounidenses solicitaron la confiscación de propiedades de Yarrington en Estados Unidos: un condominio en la isla South Padre y una propiedad de 18,6 hectáreas (46 acres) en San Antonio.

Aunque no se había presentado ningún cargo penal en su contra, en la solicitud de confiscación presentada ante el fuero civil se señala que Yarrington recibió "millones de dólares en pagos" de los cárteles de la droga "y de varios esquemas de extorsión o soborno".

"Obviamente personas desesperadas dicen cosas desesperadas y obviamente hay personas desesperadas usando su nombre para algún tipo de ganancia personal y eso simplemente no es verdad", dijo Androphy.

El abogado señaló que no podía comentar sobre el paradero de Yarrington, pero aseguró que no está detenido.

En México, el coordinador de la campaña presidencial del Partido, Luis Videgaray, dijo el miércoles a MVS Radio que es "condenable" que un político incurra en actos criminales como el que se le acusa al ex gobernador Tomás Yarrington y lo llamó a que comparezca ante las autoridades.

"Como priistas hacemos la más enérgica condena y un deslinde claro y completo", señaló el coordinador de la campaña de Enrique Peña Nieto, candidato presidencia del PRI y quien aparece en las encuestas como favorito para alzarse con el triunfo en los comicios del 1 de julio.

Yarrington, gobernador por el PRI de Tamaulipas entre 1999 y 2004, ya había señalado de haber recibido dinero de los carteles de las drogas del Golfo y Los Zetas por cuatro testigos de la agencia antinarcóticos de Estados Unidos (DEA).

Tamaulipas ha sido uno de los estados más afectados por la violencia del narcotráfico que en todo el país ha dejado más de 47.500 asesinados, sólo entre diciembre del 2006 y septiembre del 2012.

El estado, fronterizo con Texas, es la cuna del cartel del Golfo, que hasta 2010 mantuvo una alianza con Los Zetas, un grupo que fue su brazo armado y se formó a finales de la década de 1990 por desertores de un cuerpo de élite del ejército mexicano.

Ahora, Los Zetas es considerado por las autoridades como un cartel por sí mismo y mantiene una cruenta batalla con su ahora rival del Golfo, pero también con el cartel de Sinaloa, considerado uno de los más poderosos grupos del narcotráfico del mundo.

Los documentos de los fiscales presentados en Texas señalan que Yarrington uso testaferros y negocios para "convertirse en un gran inversionista en bienes raíces mediante varios mecanismos de lavado de dinero".

Yarrington fue también alcalde de Matamoros, la ciudad fronteriza con Brownsville, Texas, entre 1992 y 1995. Matamoros ha sido el centro de operaciones del Cártel del Golfo.

____

Contribuyó con esta nota el periodista de The Associated Press Christopher Sherman, desde McAllen, Texas.