Un prominente presentador británico de televisión afirmó el miércoles que el conocido conductor de un programa de entrevistas de CNN, Piers Morgan, lo instruyó sobre el espionaje telefónico, en una revelación que sugiere que estaba bastante enterado de cómo se llevaba a cabo esa práctica turbia.

El presentador de BBC Jeremy Paxman dijo a un panel que investiga la ética en los medios de comunicación que Morgan le dio aquella información durante un almuerzo en la sede del periódico Mirror, que en ese entonces editaba, en el 2002.

Morgan "me dijo '¿Tienes un teléfono móvil'?", recordó Paxman.

"Le respondí que sí y me preguntó si tenía algún recaudo de seguridad en la sección de mensajes. Yo no sabía de qué me estaba hablando. Después me explicó que el modo de acceder a los mensajes de la gente era ir al estado predefinido de fábrica y presionar 0000 o 1234 y que, si no colocabas tu propio código, en sus propias palabras 'eres un tonto'''.

La aparente familiaridad de Morgan acerca de cómo pasar por alto el 'default' de la fábrica en un teléfono móvil parece contradecirse con lo que dijo el año pasado a los investigadores. Ante preguntas insistentes acerca de sugerencias que había formulado, de que buena parte del negocio periodístico estaba involucrado en espionaje telefónico, Morgan sostuvo que se había limitado a repetir rumores que había oído.

El astro de CNN negó varias veces que hubiese interceptado mensajes ajenos o difundido material que se hubiera obtenido mediante el espionaje telefónico.

Una portavoz de Morgan no respondió inmediatamente un correo electrónico en procura de declaraciones, pero Morgan reaccionó en Twitter: "Es la última vez que invito a Jeremy Paxman a almorzar", escribió. "Desagradecido miserable".

Paxman y Morgan fueron convocados para atestiguar ante el juez Brian Leveson, que investiga el escándalo por comportamiento falto de ética e ilegal en el ya cerrado tabloide News of the World, que Morgan editó durante poco tiempo antes de pasar al Mirror.

Los periodistas en el tabloide News of the World, de Rupert Murdoch, rutinariamente espiaban teléfonos ajenos para conseguir primicias y escuchaban conversaciones de políticos, celebridades, deportistas y otras figuras públicas.

El escándalo que estalló el año pasado conmovió el panorama británico y condujo a decenas de arrestos.