El presidente de EE.UU., Barack Obama, viajó hoy a Joplin, Misuri, para conmemorar el destructivo tornado que acabó con la vida de 161 personas el año pasado y alabó los esfuerzos de reconstrucción de sus habitantes como inspiración.

"Podemos definir nuestras vidas no por lo que nos sucedió, sino por cómo respondimos", afirmó Obama, en su regreso a Joplin casi un año después de acudir al funeral por los fallecidos y heridos.

El tornado destrozó el 22 de mayo de 2011 decenas de edificios en la pequeña localidad estadounidense de 50.000 residentes con vientos de más de 300 kilómetros por hora y dejó 161 fallecidos, el peor saldo mortal provocado por un tornado desde que se tiene registro.

"Algunos de los vínculos vitales más fuertes son los que forjamos cuando todo alrededor parece roto", dijo el presidente.

Obama participó en la ceremonia de graduación de estudiantes del Joplin High School, cuyas instalaciones también fueron arrastradas por los vientos huracanados.

El presidente de EE.UU. se desplazó a Joplin tras un ajetreado fin de semana en el que fue anfitrión de la cumbre del G8 en Camp David (Maryland) y posteriormente de la cumbre de la OTAN que concluyó esta tarde en Chicago.

En su discurso, Obama recordó todo el apoyo recibido por Joplin desde otros lugares de Estados Unidos y el extranjero.

"Hay tanta gente buena en el mundo. Hay tanta decencia, y grandeza de espíritu. Recuerden lo que la gente hizo aquí. Así como han aprendido la bondad de la gente, han aprendido el poder de la comunidad", agregó el mandatario estadounidense.