Un médico paquistaní que ayudó a Estados Unidos a capturar a Osama bin Laden fue sentenciado a 33 años de cárcel por traición, informó el miércoles un funcionario en Pakistán, en un veredicto que probablemente tensará más las relaciones con Washington.

Shakil Afridi encabezaba un programa de vacunación para la CIA, con el fin de recolectar ADN y verificar la presencia de bin Laden en el complejo localizado en el pueblo de Abotabad, donde en mayo de 2011 militares estadounidenses abatieron al líder terrorista. El operativo indignó a las autoridades paquistaníes porque no se les avisó por adelantado.

Nasir Khan, representante del gobierno en el área tribal paquistaní de Khyber, donde Afridi fue juzgado, dijo que Shakil Afridi también deberá desembolsar una multa cercana a los 3.500 dólares. Si no paga, pasará otros tres años y medio en prisión.

La secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, ha exhortado a la liberación de Afridi al señalar que su trabajo ayudó a los intereses de Pakistán y Estados Unidos. Su sentencia llega en un momento delicado porque Estados Unidos ha mostrado su frustración por la negativa de Pakistán a reabrir sus rutas de abastecimiento a las fuerzas de la OTAN que están en Afganistán.

Las rutas fueron clausuradas hace seis meses en respuesta a un bombardeo estadounidense donde murieron 24 soldados paquistaníes.

Afridi fue juzgado conforme a las Regulaciones de Crímenes Fronterizos, la serie de leyes que gobiernan la región tribal semiautónoma de Pakistán. Organizaciones de derechos humanos han criticado estas leyes por no dar a los sospechosos el debido proceso legal. No tienen derecho a una representación legal, presentar evidencia material o a que se interrogue a los testigos.

Los veredictos por lo general son emitidos por un funcionario del gobierno de Khyber en consulta con un consejo tribal.

Afridi tiene derecho de apelar el veredicto, dijo Iqbal Khan, un funcionario de Khyber.