El gobierno de México extraditó a Estados Unidos a Sergio Villarreal Barragán, considerado uno de los principales líderes del cartel de las drogas de los hermanos Beltrán Leyva y uno de los testigos que ha inculpado a cuatro militares de alto nivel de presuntamente brindar protección a esa organización.

La Procuraduría General de la República informó el miércoles en un comunicado que Villarreal, conocido por su alias de "El Grande", enfrentará un proceso en una corte federal de Texas por asociación delictuosa, narcotráfico y lavado de dinero.

El presunto capo fue entregado el martes a autoridades estadounidenses.

La Procuraduría señaló que las autoridades de Estados Unidos acusan a Villarreal de ser parte al menos entre 2007 y 2010 del cartel de los Beltrán Leyva, grupo señalado de traficar cocaína a ese país y trasladar ilegalmente millones de dólares por el comercio de la droga.

Un funcionario de la PGR, no autorizado a ser identificado por nombre por políticas internas, dijo a The Associated Press que "El Grande" ha actuado después de su arresto como un testigo colaborador de las autoridades en investigaciones de narcotráfico.

Añadió que el presunto capo es uno de los testigos que declararon en contra de tres generales y un teniente coronel, quienes la semana pasada fueron detenidos y sometidos a prisión preventiva por presuntamente ofrecer protección al cartel de los Beltrán Leyva.

Los abogados de dos de los generales han dicho que sus clientes son inocentes y que sus derechos han sido violados durante su detención.

Entre los detenidos está el general de división retirado Tomás Angeles Dauahare, quien fungió como subsecretario de la Defensa Nacional en los primeros años del actual gobierno del presidente Felipe Calderón, y el general brigadier en activo Roberto Dawe González.

El general Angeles es el militar de más rango del actual gobierno involucrado en presuntos actos criminales por narcotráfico.

Villarreal fue capturado por infantes de Marina en septiembre de 2010 en el estado central de Puebla, en uno de los últimos golpes que se dio al grupo de los Beltrán Leyva.

El cartel se dividió a raíz de la muerte de su líder Arturo Beltrán en diciembre de 2009 en una operación de la Marina en las afueras de la Ciudad de México.

Otro de los hermanos, Héctor Beltrán, comenzó entonces una disputa sangrienta por el control del cartel, lo cual derivó en decenas de asesinatos en el centro y sur del país.

La violencia atribuida al crimen organizado y el narcotráfico ha dejado más de 47.500 asesinados en todo el país desde diciembre del 2006, cuando el gobierno del presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra los carteles de las drogas.

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E. Eduardo Castillo está en Twitter como: http://twitter.com/EECastilloAP