La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, dijo hoy que Grecia tiene que "hacer más" para superar la crisis de la deuda y debe aceptar que hay un "precio" que pagar por ser miembro de la eurozona.

En unas declaraciones a Radio 4 de la cadena británica BBC, Lagarde volvió a presionar a Grecia, donde las medidas de austeridad impuestas por el FMI y la Unión Europea (UE) no son populares y que el próximo 17 de junio acude de nuevo a las urnas.

"La población griega ha hecho un enorme esfuerzo. Pero tiene que hacer más. Hay que hacer más reformas estructurales, hay que hacer una mayor recaudación fiscal y eso tiene un precio", dijo.

Ante la perspectiva de que Grecia se vea obligada a salir del euro por la profundización de la crisis, la directora gerente admitió que el FMI no es partidario de esa posibilidad, pero dijo que está "preparado para todas las situaciones posibles".

Lagarde sugirió que el coste que supondría para la eurozona la salida de Grecia del euro sería tan alto que otros miembros de la UE estarían dispuestos a pagar más a fin de ayudar a ese país a permanecer en la moneda única europea.

"Bien podría ser -apuntó- que los miembros de la eurozona estén preparados para apoyar más financieramente a Grecia y a su población y, tal vez, durante más tiempo para que permanezca en la eurozona".

Según Lagarde, "alguien tiene que pagar el precio" por unas deudas que resultaron difíciles de controlar en Grecia.

"Grecia tiene un largo camino por recorrer y la población tiene mucho más por hacer", consideró la responsable del Fondo.

El martes, Lagarde dijo en Londres que la eurozona tiene que hacer un mayor esfuerzo para estimular el crecimiento, no a través de programas de estímulo sino de reformas estructurales de las economías.

"Se necesita hacer más, particularmente compartiendo la responsabilidad fiscal y estamos mirando la forma de hacer esto. Se necesita hacer más para apoyar el crecimiento a través de reformas estructurales", indicó.

Lagarde pidió a todos los países de la eurozona, en particular a España e Italia, que continúen con sus esfuerzos para atajar la crisis, a través de la consolidación fiscal.