Los líderes de la Unión Europea (UE) se reúnen hoy en Bruselas para explorar vías con las que relanzar el crecimiento económico, en una cita que tiene en el nuevo presidente francés, François Hollande, a su gran protagonista.

El dirigente socialista se estrenará en Bruselas en un encuentro preparado prácticamente a su medida, pues se convocó de forma extraordinaria tras su victoria electoral y se centrará en la necesidad de reactivar la economía, de la que Hollande hizo campaña.

"Ha sido la forma de traer rápido a Hollande a Bruselas", reconocía ayer una fuente diplomática europea.

El presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, ya ha dejado claro que no habrá en la cita decisiones, sino discusiones preparatorias de cara a la cumbre formal de finales de junio.

La reunión, sin embargo, puede comenzar a perfilar cómo será la política europea tras la derrota de Nicolas Sarkozy en Francia y escenificar el primer gran desencuentro en el eje París-Berlín tras años de entendimiento.

Hollande llegará a Bruselas defendiendo un "paquete de medidas" para el crecimiento, entre las que incluye la puesta en marcha de eurobonos, a la que Berlín se ha opuesto hasta ahora frontalmente.

El jefe del Elíseo cuenta con el apoyo de países como Italia y España y de las instituciones europeas para impulsar esa iniciativa, mientras que junto a Alemania se alinean otros como Holanda, Austria y Finlandia.

El proyecto no tiene visos, en ningún caso, de ser viable a corto plazo, como si lo pueden ser otros que estarán sobre la mesa, caso de la emisión de bonos para financiar proyectos de construcción de infraestructuras, un aumento de la capacidad del Banco Europeo de Inversiones (BEI) o el redirigir fondos estructurales.

En paralelo a los debates centrados puramente en el crecimiento, los líderes repasarán la situación de la euorozona, marcada en las últimas semanas por las dudas sobre Grecia y sobre la banca española.

En ese marco, según fuentes comunitarias, es probable que se trate la posibilidad de usar el fondo europeo de rescate para recapitalizar directamente bancos en problemas.

Aunque las actuales normas del fondo no lo permiten, existe una "discusión" con "gran variedad de opiniones" en el seno de la Unión e interés por recabar información para estudiar posibles acciones de cara a la cumbre de junio, según esas fuentes.

Por su parte, el presidente español, Mariano Rajoy, acude a Bruselas con la prioridad de solucionar los problemas de liquidez y garantizar la estabilidad financiera de la zona euro.

Esta semana, Rajoy consideró "urgente" y "prioritario" que la UE garantice esa estabilidad financiera y, sin nombrarlo explícitamente, pidió al Banco Central Europeo que actúe para que los países y las entidades financieras puedan refinanciar su deuda en los mercados.