El fuerte ascenso que registran en Argentina las ventas de productos por internet multiplicó las denuncias por la publicación de objetos robados en el ciberespacio, entre los que se puede encontrar desde relojes de oro, computadores de última generación y modernos teléfonos celulares.

Así lo aseguró hoy a Efe el abogado especialista en delitos informáticos Javier Miglino, quien explicó que "los ladrones van mutando la forma de robar" y "como no resulta sencillo vender todo lo robado, utilizan sitios de venta online y subastas, además de sitios de avisos gratis para ofertar a precios muy atractivos".

"Hay clientes que encontraron desde costosos relojes de oro y acero hasta notebooks que no se comercializan en el país y que luego de pesquisas judiciales resultaron ser robadas. El año pasado recibíamos menos de una decena de denuncias de este tipo, mientras que este año la cifra ascendió a más de 60", detalló Miglino.

Entre estos casos se encuentra el de Pablo Cafaro, quien vio publicada en un portal de internet la venta de la bicicleta que le habían robado unos meses atrás.

Finalmente, este año pudo recuperarla luego de hacer la denuncia ante la Justicia, precisó el joven a la prensa.

La Policía bonaerense, incluso, detuvo en febrero pasado a un hombre que vendía una moto robada por 2.000 pesos (unos 445 dólares) a través de las redes sociales, otra vía que empieza a utilizarse para la venta de objetos robados.

En un operativo de la semana pasada, las fuerzas de seguridad también detuvieron a 13 personas acusadas de integrar una banda dedicada al robo de automóviles que desarmaba los vehículos y vendía los repuestos a través de internet.

En el sector automotor, las trabas establecidas por el Gobierno a la importación de productos para la protección de la industria local también "potenció la venta por internet de cubiertas y accesorios para autos robados", apuntó Miglino.

Otra modalidad es la que llevan adelante bandas de ladrones dedicadas a vaciar casas y apartamentos, delito que ha motivado la detención de más de 170 personas en Buenos Aires desde finales de 2010, en su mayoría de nacionalidad colombiana, dijeron fuentes policiales.

"Internet les permite deshacerse rápido de los productos y además les habilita a dar una identidad falsa. Por eso se hace muy difícil desbaratar este tipo de bandas que se nutre del delito común", señaló el abogado.

En Argentina hay cerca de 10.000.000 de personas que comercian a través del ciberespacio, al punto de que las operaciones alcanzaron en 2011 los 11.500 millones de pesos (2.566 millones de dólares), un 49,5 por ciento más que en el año anterior, según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE).

En MercadoLibre, una de las páginas de venta por internet más populares del país, "hay a disposición del navegante un botón para denunciar publicaciones que infringen los términos o la legislación vigente", indicó el gerente de la seguridad de la firma, Federico Cofman, al diario La Nación.

"Cuando una persona nos demuestra fehacientemente que determinada publicación corresponde a un producto robado o de origen dudoso, nos contactamos con el vendedor para averiguar y, en caso de no recibir una respuesta favorable, removemos la publicación", explicó el gerente.

Los especialistas del sector advierten además que los compradores de productos robados pueden ser acusados del delito de participación criminal, que establece una pena de tres años de prisión, según el Código Penal argentino.