La OCDE desdramatizó hoy el efecto negativo de las deslocalizaciones sobre el empleo en los países ricos y defendió una mayor apertura comercial como mecanismo para estimular el crecimiento económico.

"En el contexto difícil actual (...) la apertura del mercado puede ser un factor esencial de estimulación del crecimiento y del empleo", señaló el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con motivo de la presentación de un informe sobre la cuestión.

Gurría, que abrió en París la reunión ministerial anual de la organización, que este año preside Turquía y tiene a Chile y Polonia como copresidentes, insistió en que "la liberalización de los intercambios (comerciales) va siempre de la mano de una mejora de los resultados económicos cuando se apoya en instituciones sólidas y se acompaña de políticas eficaces".

Unas políticas, que para ofrecer resultados satisfactorios, deben cubrir materias como la educación, el empleo y aplicarse tanto en los países ricos como en las economías en desarrollo, señaló antes de remachar que "una mayor apertura beneficiará a los trabajadores, a las empresas y a los consumidores".

En su informe, que se basa en 14 estudios realizados desde 2000, la OCDE pone el acento en que todos ellos tienen "un papel independiente y positivo en el alza de los ingresos".

Y para ilustrarlo señaló que desde 1970 y 2000 los obreros de la industria manufacturera de las economías abiertas tuvieron niveles de remuneración entre tres y nueve veces más elevados que los de otros países cerrados, según las regiones.

También puso como ejemplo el caso de Chile, donde los trabajadores de sectores abiertos al comercio mundial ganan de media un 25 % más que los de sectores poco abiertos.

Pero sobre todo, estimó que los temores suscitados por las deslocalizaciones en los países desarrollados "son tal vez exageradas".

Aludió a investigaciones sobre el Reino Unido, Estados Unidos, Alemania e Italia que ponen en evidencia que "la deslocalización de bienes intermedios no tiene efectos tanto sobre el empleo como sobre los salarios o son positivos".

En ese misma línea puso el acento en que "en todos los países, tanto las exportaciones como las importaciones refuerzan el crecimiento de la productividad y contribuyen a la creación de empleos más cualificados y mejor remunerados".

Su argumento es que la deslocalización de actividad o la subcontratación a la que recurren las empresas de los países desarrollados "a menudo vienen a completar más que a sustituir los empleos nacionales, además de crear nuevas posibilidades de empleos con salarios más elevados en los países en desarrollo".

En la jornada de hoy en la reunión de la OCDE participan, entre otros, el director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, así como los responsables comerciales de diversos países. EFECOM