El Gobierno venezolano anunció hoy la prohibición de introducir alimentos en dos cárceles del país y ratificó la suspensión de las pernoctas tras la crisis carcelaria en una prisión de Caracas, que dejó un balance oficial de un muerto, aunque medios locales hablan de nueve.

La ministra para el Servicio Penitenciario, Iris Varela, anunció hoy en declaraciones a la emisora Alba Ciudad que a partir de esta semana se restringirá el ingreso de alimentos en dos prisiones después de que fueran detectadas sustancias ilícitas en distintos alimentos.

"El Estado les garantiza las tres comidas diarias y un combo de aseo personal, así que los familiares o amigos de los privados de libertad sólo deben llevarles amor y compañía", señaló Varela.

Por otra parte, Varela ratificó la medida de eliminación de las pernoctas de los familiares en las prisiones en cuatro cárceles para "establecer el orden dentro de los distintos establecimientos penitenciarios del país como parte de la necesidad de preservar los derechos humanos y fundamentales de los privados de libertad".

Las medidas fueron tomadas después de la crisis penitenciaria que concluyó el pasado fin de semana en la cárcel de La Planta, en Caracas, donde los presos se mantuvieron amotinados durante tres semanas en medio de tiroteos.

La crisis de la cárcel caraqueña dejó, según el Gobierno, un muerto y tres heridos leves, todos habitantes de viviendas cercanas al penal y no reportó fallecimientos o heridos en la población de internos.

Sin embargo, el diario El Universal informó hoy, con base en fuentes del Ministerio para el Servicio Penitenciario, de la muerte de nueve reclusos "que perdieron la vida durante el tiempo que duró el conflicto en ese centro penitenciario".

La ministra para los Servicios Penitenciarios, Iris Varela, anunció el viernes pasado la clausura de la cárcel de La Planta tras el desalojo de 1.693 reclusos y después de que en el internado se produjera una crisis causada por un grupo de presos que se negaban a abandonar el penal.

El conflicto en La Planta comenzó a finales de abril tras la decisión del Gobierno venezolano de cerrar la penitenciaría, situada en la parroquia caraqueña de El Paraíso, en una decisión que rechazó un grupo presos que se enfrentó a tiros con efectivos de seguridad.

El Gobierno ha admitido que tiene "un grave problema" por el ingreso de armas y todo tipo de cosas a las prisiones, aunque asegura que está tratando de reestructurar el sistema carcelario.

Según la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), durante 2011 se presentaron al menos 560 muertos y 1.457 heridos en hechos registrados en las 35 prisiones del país, donde hay un hacinamiento, según esa fuente, del 360 %.