El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, consideró hoy que la hipotética salida de Grecia del euro tendría efectos "brutales y catastróficos" para ese país y subrayó por esa razón que el tema debe abordarse "con franqueza y sentido de la responsabilidad".

El líder del Gobierno galo apuntó en una entrevista concedida a la emisora "RTL" que esa es la actitud con la que el presidente François Hollande acudirá hoy a la cumbre informal de la Unión Europea en Bruselas, en la que Grecia ocupará una parte destacada de las discusiones.

"La salida del euro sería una catástrofe en primer lugar para los griegos, pero también afectaría al resto de países, por lo que a los griegos les interesa que la cuestión se trate con responsabilidad, justicia y franqueza, pero también a los alemanes y a todos los europeos", recalcó.

El primer ministro destacó que las últimas encuestas muestran que la población griega desea mantenerse en el euro, por lo que a su juicio "hace falta ayudar a Grecia y también que el país de pasos de su parte".

Ayrault recalcó que el reciente encuentro en Berlín entre Hollande y la canciller alemana, Angela Merkel, "planteó la posibilidad de un gesto suplementario de los griegos para enderezarse económicamente, como por ejemplo mediante el uso de fondos estructurales", y destacó la necesidad de que el país "tenga todas las opciones sobre la mesa".

"A los griegos hay que darles perspectivas", estimó en esa intervención, en la que aprovechó para indicar que la cumbre de esta noche, a la que Hollande acudirá tras haberse encontrado en el Elíseo con el presidente español, Mariano Rajoy, busca "crear las condiciones para el impulso del crecimiento en Europa".

El jefe del Gobierno reiteró igualmente la postura de Francia de "salir de esta lógica financiera de austeridad", y se congratuló de que Hollande fuera según él el primero en recalcarlo y de que ahora "todo el mundo habla de la cuestión, tanto en Europa como en el resto del mundo".