El gobierno español dijo el miércoles que aportará todo el dinero público que se necesite para sanear la entidad financiera nacionalizada Bankia, que el Ministerio de Economía estimó que requiere unos 9.000 millones de euros (11.300 millones de dólares).

La nacionalización de Bankia, el cuarto banco del país, fue anunciada el 9 de mayo, en un intento por evitar que las dudas sobre la solvencia de la entidad socaven al resto del sistema financiero español, especialmente expuesto al pinchazo de la burbuja inmobiliaria en el 2008.

La entidad había reconocido una exposición de 32.000 millones de euros (41.390 millones de dólares) en activos tóxicos vinculados en su mayoría al colapso del sector de la construcción en el país ibérico.

El gobierno exigió a los gestores del banco un plan de viabilidad y calculó que Bankia necesitará 7.100 millones de euros (8.920 millones de dólares) en provisiones para afrontar las exigencias de saneamiento de sus activos tóxicos y unas necesidades adicionales de capital de 1.900 millones (2.390 millones de dólares), dijo el ministro de Economía, Luis de Guindos, en una intervención en el Parlamento.

La operación requerirá de varias ampliaciones de capital, que irá suscribiendo el Estado.

"El capital aportado servirá para hacer frente a los requisitos de provisionamiento requeridos, permitir al grupo mantener un nivel de capital adecuado, para hacer frente a todos los saneamientos acordados", aseguró De Guindos.

"El gobierno apoyará plenamente las necesidades de capital que resulten del plan (de viabiliad)", agregó.

Bankia es la octava entidad nacionalizada en España desde el 2008, cuando estalló la crisis, y la más importante hasta la fecha. Cuenta con 10 millones de clientes y activos por valor de 340.000 millones de euros (440.435 millones de dólares).

"Bankia es más seguro que hace 15 días. Se garantiza la seguridad para todos los clientes", señaló De Guindos, quien calificó Bankia como un caso muy excepcional y recordó que el 70% del sistema bancario español aguantaría un escenario económico de gran estrés.

Al finalizar el proceso, el ministro explicó que Bankia volverá a manos privadas como un proyecto atractivo y aseguró que tras la venta, el Estado recuperará su inversión.

Además del desempleo, que afecta ya al 24,4% de la población, y el abultado déficit público del 8,9% del PIB, otro de los grandes males de la crisis en España son las dudas generadas sobre la deuda que acumulan los bancos y la falta de crédito y liquidez, que han lastrado el consumo y la economía en general.

El sistema bancario ibérico se vio muy golpeado por el colapso inmobiliario, que unido a la crisis internacional, sumió a España en una recesión.

Según el Banco de España, existen 323.000 millones de euros (424.410 millones de dólares) en préstamos ligados al sector inmobiliario o de la construcción, de los que 175.000 millones (230.000 millones de dólares) son problemáticos.

Desde su llegada al poder en diciembre, el gobierno del conservador Partido Popular ha exigido a sus entidades financieras provisiones adicionales, reservas que los bancos guardan para afrontar posibles impagos, por valor de 84.000 millones de euros (105.540 millones de dólares) para cubrir créditos vinculados a la construcción tanto tóxicos como teóricamente sanos y al corriente de devolución.