Washington y Seúl acordaron hoy elevar la competencia de las autoridades surcoreanas para acusar a soldados estadounidenses implicados en delitos graves, casi un año después de que se produjeran dos polémicos casos de violación en Corea del Sur.

El acuerdo "otorgará a nuestros agentes del orden más autoridad para investigar las etapas iniciales de los casos penales graves" como asesinato o violación, indicó a la agencia local Yonhap un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano.

El director de la Oficina surcoreana de Asuntos de América del Norte, Lee Baek-soon, y el subcomandante de las Fuerzas de EEUU en Corea (USFK), Jan-Marc Jouas, alcanzaron el nuevo acuerdo hoy en una reunión ordinaria en Seúl, según el Ministerio.

El nuevo acuerdo ha llegado casi nueve meses después de que dos soldados estadounidenses fueran acusados de violar a adolescentes en Corea del Sur en dos sucesos distintos que desataron protestas en la sociedad surcoreana sobre los privilegios jurídicos de los militares estadounidenses.

Concretamente, el pacto eliminaría una cláusula que limita a las primeras 24 horas desde la detención la capacidad de los fiscales surcoreanos para acusar a un militar estadounidense sospechoso de un delito grave.

"En el caso de delitos graves, no es realista que un fiscal pueda acusar a un sospechoso en solo 24 horas", aseguró el funcionario.

El pacto, del que hasta el momento no se han revelado más detalles, se enmarca en el tratado relativo al estatus de las fuerzas estadounidenses en Corea del Sur (SOFA), que otorga al Ejército estadounidense la potestad de juzgar a sus efectivos cuando éstos cometen delitos en territorio surcoreano.

Estados Unidos mantiene desplegados unos 28.500 soldados en Corea del Sur como fuerza disuasoria contra Corea del Norte.