Una lista de presuntos malos manejos financieros por parte de los ex dirigentes de la CONCACAF, Jack Warner y Chuck Blazer, fue bosquejada el miércoles por las federaciones de fútbol de 40 países de Norte, Centroamérica y el Caribe, minutos después de que eligieron a Jeffrey Webb como su nuevo presidente.

El banquero de las Islas Caimán fue el único candidato para suceder al ex vicepresidente de la FIFA Jack Warner, quien renunció en junio pasado para evitar una investigación en un escándalo de soborno.

Warner dirigió la CONCACAF durante casi tres décadas antes de renunciar el año pasado bajo presión de la FIFA.

Los países integrantes de la CONCACAF también le pidieron el miércoles a la FIFA que expulse a Blazer de su cargo en el comité ejecutivo del organismo rector del fútbol mundial.

Los 40 integrantes de la CONCACAF se volcaron en contra de su ex secretario general estadounidense, tras conocer los detalles de su administración.

El delegado de Cuba, Luis Hernández, describió a Blazer como un "ladrón de cuello blanco".

La FIFA ahora tiene que considerar cómo lidia con este problema cuando se reúna el viernes su asamblea general de 208 países.

La CONCACAF coopera con las autoridades tributarias estadounidenses luego de no rendir sus planillas contributivas por cuatro años. Blazer, por su parte, demandó a la CONCACAF por la supuesta falta de pago de comisiones por acuerdos comerciales.

Webb comentó que quedó "horrorizado" por las finanzas de la CONCACAF bajo el liderazgo anterior. Prometió enfocarse en el juego de fútbol y se comprometió a cambiar el enfoque de la región "de la política y finanzas" al fútbol.

Hace un año, el país de origen de Webb fue uno de cuatro que denunciaron los intentos de soborno de Warner y Mohamed bin Hammam, de Qatar, quien intentó competir en unas elecciones contra el presidente de la FIFA Joseph Blatter.

Webb dijo que estaba consternado por las acusaciones de soborno contra su predecesor y las acusaciones de malos manejos contra Blazer.

"Las revelaciones ocasionaron que no me sintiera tan orgulloso", dijo Webb a los delegados.

Blazer, quien aún representa a la CONCACAF en el comité ejecutivo de la FIFA, no asistió a la sesión del miércoles argumentando que estaba enfermo.

La mayoría de los miembros aplaudieron la sugerencia de que Blazer sea investigado por el panel de ética de la FIFA y aplaudieron al nuevo presidente por decir: "Tenemos la responsabilidad de asegurar que el pasado ... nunca se repita".