El gabinete en China prometió acelerar los esfuerzos para revertir una constante desaceleración de la segunda economía más grande del mundo y aseguró el miércoles que impulsará la inversión privada en energía y otras industrias controladas por el estado.

Los líderes chinos han aliviado gradualmente el control impuesto en los últimos dos años para enfriar la sobrecalentada economía y controlar la inflación. Pero algunos analistas advierten que necesitan actuar más rápido mientras se debilita la demanda global y el gasto del consumidor chino.

El crecimiento económico bajó a casi 8,1%, su nivel más bajo en tres años, en el primer trimestre, y la producción de las fábricas en abril creció a su ritmo más lento desde la crisis de 2008, lo que agravó la amenaza de que se pierdan empleos y se generen posibles tensiones políticas.

"La presión sobre la economía se está incrementando", indicó un comunicado oficial después de una reunión del gabinete encabezado por el primer ministro Wen Jiabao.

El comunicado señala que Beijing "mantendrá la estabilidad" en la política, pero prometió cambios para impulsar la demanda interna.

"Parece que los encargados de hacer la política en China finalmente se están preocupando", dijo Dariusz Kowalczyk, economista de Credit Agricole CIB, en un reporte. "Ya es hora de hacerlo dadas las potenciales consecuencias negativas de que se profundice la crisis de deuda en Europa".

Beijing ha tratado de inyectar dinero a la economía relajando los controles crediticios, pero la prensa en China ha publicado que los préstamos de la banca apenas han crecido este mes comparado con hace un año. Esto sugiere que las empresas están aplazando la inversión por la incertidumbre económica.

El Banco Mundial advirtió el miércoles a otros gobiernos asiáticos que necesitan impulsar su demanda interna para compensar el impacto de la desaceleración china y el debilitamiento en Europa y Estados Unidos.

El BM agregó que son "especialmente vulnerables" los exportadores de petróleo y otras materias primas, como Indonesia, que se han beneficiado del crecimiento en China.

La declaración del miércoles promete ampliar la inversión privada en sectores dominados por el Estado como energía, telecomunicaciones y ferrocarriles, aunque el gabinete no dio detalles.