El Gobierno brasileño quiere que empresas nacionales compren la participación del grupo español Iberdrola en la firma Neoenergía, controlada por el estatal Banco do Brasil y su fondo de empleados Previ, informa hoy un diario local.

"Planalto (el palacio presidencial) se mueve para que compañías nacionales asuman el 39 por ciento de la empresa, colocado a la venta por Iberdrola", según un artículo del diario "O Estado do Sao Paulo" que cita fuentes del Gobierno.

Los candidatos potenciales a comprar la participación que Iberdrola tiene en Neonergía son la estatal Companhia Energética de Minas Gerais (Cemig) y el grupo CPFL, según el diario, aunque el grupo español no ha informado oficialmente de que pretenda venderla.

Actualmente, los otros socios de Neoenergía son Previ, con el 22,24 por ciento, el Banco do Brasil (11,99 por ciento) y una sociedad formada por Previ y un fondo mutuo del Banco do Brasil (26,77 por ciento).

El Gobierno, según el artículo, considera "estratégico" el sector energético del nordeste del país, donde opera Neoenergía, y por eso el Banco do Brasil y Previ vetaron la venta de acciones de Iberdrola a la compañía china State Grid y pretenden hacer lo mismo en una eventual negociación de los españoles con la alemana E.On, añade.

Hace dos años, el Ejecutivo apoyó una propuesta conjunta de la empresa CPFL, controlada por el grupo brasileño Camargo Correa, y de Previ, que intentaron adquirir ese paquete de acciones, pero Iberdrola rechazó la oferta de compra.

"Iberdrola ahora da señales de que desea salir de Neoenergía y al Gobierno le gustaría que grupos brasileños ocupasen su lugar", dijo al periódico la fuente gubernamental.

De acuerdo con el rotativo, el motivo por el que Iberdrola quiere vender ahora su participación sería la entrada en rigor de nuevas reglas contables de la Unión Europea que sólo reconocen los balances en el exterior cuando la empresa tiene el control de sus filiales.

En Madrid, Iberdrola recordó hoy a Efe lo anunciado por su presidente, Ignacio Sánchez Galán, el pasado 10 de mayo en una reunión con analistas, en referencia a que la eléctrica estudiaba nuevas alternativas en Neoenergía ante la dificultad de lograr su control.

Sánchez Galán añadió que, tras 15 meses de negociaciones con sus socios (Banco do Brasil y Previ) para alcanzar el control y poder consolidar los resultados globalmente, "todas las opciones estaban abiertas".

Iberdrola cerró en 2011 la compra de la distribuidora brasileña Elektro.