Impulsada por las barras bravas, la violencia en el fútbol argentino se incrementó en forma notoria en los últimas días y su última víctima fue un jugador colombiano al que le pusieron un revólver en la rodilla a la salida de un entrenamiento.

Un día después que viviera un momento de terror, el enlace de Racing Club y de la selección de Colombia, Giovanni Moreno, se presentó el miércoles en la práctica de su equipo acompañado por el líder del sindicato de futbolistas Sergio Marchi y en medio de fuertes medidas de seguridad que incluyeron vehículos policiales.

El entrenamiento fue a puertas cerradas, un día después que el automóvil que manejaba Moreno, acompañado por su compañero paraguayo Federico Santander, fue interceptado por otro vehículo con varias personas a bordo, una de las cuales se identificó como el líder de los hinchas violentos de Racing.

Santander declaró que el blanco de la ira de los barrasbravas fue Moreno, a quien uno de ellos le apoyó un revólver en la rodilla y le advirtió que si no dejaba la institución le iban a "pegar un tiro en la pata (pierna) y arruinarle la carrera".

El presidente de Racing, Gastón Cogorno, dijo el miércoles que investigarán "a fondo" los pormenores de la amenaza que sufrió el jugador y aseguró que el caso "no va a quedar así".

"Creemos que ninguna persona tiene que pasar por una situación así", declaró Cogorno en rueda de prensa. "Racing va a abrir las puertas del club (para que se investigue a fondo) para ir hasta las últimas consecuencias".

Moreno no hizo declaraciones, pero su representante Agustín Jiménez dijo que el jugador colombiano "está preocupado con la familia. Su mujer está muy asustada, son cosas que pasan en el país donde vivimos. Fue violento, vamos a ver las medidas a seguir".

Racing, que el domingo cayó 2-0 en su cancha ante el líder Boca Juniors, marcha entre los últimos puestos de la tabla de posiciones con 15 puntos y Moreno, hasta hace poco uno de los ídolos del club, exhibe ahora un bajo nivel de juego.

Si Racing pierde en su visita el sábado a Belgrano de Córdoba estaría cerca de caer en zona de Promoción, peldaño previo al descenso directo.

La violencia en los estadios es algo usual en la Argentina, pero esa práctica parece ahora haberse expandido fuera de ellos y con amenazas de muerte incluidas.

El vicepresidente de Independiente Claudio Keblaitis renunció el lunes a su cargo pero luego, a pedido de sus pares en la dirigencia, decidió tomarse una licencia de 30 días tras haber recibido una carta en la que se lo amenazaba de muerte y que fue atribuida presuntamente a hinchas violentos de ese club.

"Cuando tus dos hijas te piden llorando que largues todo, la verdad que no te dan ganas de seguir y ser un mártir de la causa", dijo Keblaitis en la noche del martes.

Independiente, con su presidente Javier Cantero a la cabeza, se lanzó a la lucha contra los barrasbravas del club, a los que les quitó diversos beneficios que antes gozaban, como apoyo económico, boletos gratuitos a los estadios y buses para trasladarse.

A punta de pistola también habrían sido amenazados varios dirigentes de River Plate, según informes de prensa, aunque el presidente del club "Millonario" Daniel Passarella desmintió el martes que esos episodios hayan ocurrido.

Pero el deportivo Olé dice el miércoles que esas amenazas sucedieron y que además el dirigente de River, Daniel Mancussi, recibió un mensaje en el teléfono celular que decía: "Ascenso o muerte".

En este caso, ni Passarella ni Mancussi lo desmintieron.

"Si otro dirigente recibió amenazas, yo no lo sé", dijo Passarella, cuyo equipo milita en la segunda división a la que cayó en la temporada pasada. River, con 33 títulos, es el equipo que más campeonatos ganó en el fútbol argentino.

El 15 de mayo, el plantel de Instituto de Córdoba, de la segunda división, fue amenazado de muerte por hinchas que viajaban en un microbus. En un posterior operativo policial, ese vehículo fue interceptado con un saldo de 44 hinchas detenidos, de los cuales 23 aún siguen encarcelados.

Al dar detalles del operativo, el fiscal Marcelo Hidalgo dijo que lo que se encontró en el interior del vehículo de transporte "es digno de una película de terror", mencionando entre otras cosas armas de fuego, cartuchos, explosivos y cocaína.

El gobierno y las autoridades del fútbol argentino se comprometieron a combatir la violencia, que ya lleva décadas.

Entre otras medidas se ha incrementado la seguridad en los estadios y se aplica el derecho de admisión, pero no hay resultados efectivos y la violencia dentro y fuera de las canchas es algo de casi todos los días.

Parece improbable acabar en el corto plazo con la violencia en el fútbol, ya que casi todos los clubes argentinos tendrían alguna conexión con los barrasbravas.

La dirigencia necesita de los barrasbravas como apoyo electoral y para su posterior sostén.

Y ellos a su vez se benefician con entradas gratis que luego venden; el control de estacionamiento en los alrededores de los estadios en días de partidos o recitales; así como también se dice que los barrasbravas participan en transferencias de jugadores y en la venta de droga.