Amnistía Internacional (AI) espera del Gobierno chileno una respuesta "más enérgica" ante las denuncias de excesos policiales en manifestaciones y protestas, manifestó hoy Ana Piquer, directora ejecutiva de la sección chilena del organismo.

En una rueda de prensa celebrada este miércoles durante la presentación en Santiago del informe sobre el estado de los derechos humanos en el mundo, Piquer se refirió a las denuncias de "uso indebido de carros lanzaagua, gases lacrimógenos y balines" en manifestaciones que se recogen en ese estudio.

También mencionó denuncia de "casos de tortura y otros malos tratos, incluidas palizas y amenazas de contenido sexual" en el contexto de marchas a favor de una reforma educativa o contra un proyecto hidroeléctrico, así como en protestas vecinales.

A ello se suma la muerte de un joven de 16 años, Manuel Gutiérrez, por un disparo de la policía en un paro sindical en agosto pasado en la capital chilena.

El funcionario policial involucrado en el incidente está imputado formalmente por la Justicia, pero el beneficio de la libertad provisional bajo fianza.

"Entiendo que en algunos casos se están llevando a cabo sumarios (investigaciones) internos en Carabineros, pero habríamos esperado una respuesta un poco más enérgica de parte de las autoridades gubernamentales en términos de condenar esas denuncias", declaró Piquer.

"Tampoco se han realizado investigaciones independientes e imparciales", añadió la responsable de AI Chile.

A su juicio, "las denuncias que hay en relación a violencia policial, de comprobarse, constituyen violaciones a los derechos humanos. Los derechos humanos son responsabilidad del Estado de Chile".

Sin embargo, según explicó, cuando AI ha pedido información al Ministerio del Interior, este departamento argumenta que solo tiene competencia en los aspectos administrativos que involucran al cuerpo de Carabineros (policía militarizada).