Las violaciones de los derechos de los indígenas continuaron en Guatemala en 2011, según denunció hoy Amnistía Internacional (AI), que lamenta también la persistencia de los ataques e intimidación contra los defensores de los derechos humanos en el país centroamericano.

En su informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, AI hace alusión además a la continua violencia ejercida por pandillas o "maras" y los enfrentamientos entre organizaciones de narcotráfico, que, según afirma, "se tradujo a menudo en torturas y homicidios".

Por otro lado, durante el año pasado, AI registró 402 incidentes contra defensores de los derechos humanos en Guatemala, entre los que destacan los asesinatos de los activistas indígenas Catalina Mucú Maas, Alberto Coc Cal y Sebastián Xuc Coc.

En 2011, un total de 631 mujeres fueron asesinadas en Guatemala, según AI, que señala que estas cifras reflejan el "escaso impacto" de la Ley contra el Femicidio y Otras Formas de Violencia contra la Mujer, promulgada en 2008 para combatir la violencia contra la mujer.

Las violaciones de los derechos de los indígenas se dieron en el "contexto de los conflictos sobre las tierras y los proyectos de desarrollo que se emprendieron sin consultar a las comunidades afectadas y sin obtener de ellas el consentimiento libre, previo e informado", afirma AI, que hace alusión al "conflicto social" relacionado con empresas mineras.

En cuanto a los procesos judiciales por crímenes cometidos durante el conflicto interno guatemalteco, AI da cuenta de la condena a largas penas de cárcel impuesta a cuatro miembros de una unidad de elite del Ejército por su participación en la masacre de "Dos Erres", en 1982 y en la que murieron 250 personas, entre hombres, niños, mujeres y niñas, muchas de estas fueron violadas.

Asimismo, en 2011 los generales retirados Héctor López Fuentes, Óscar Mejía Víctores y José Mauricio Rodríguez Sánchez fueron acusados formalmente de planear y supervisar actos de genocidio y otros crímenes durante el conflicto guatemalteco.

El general retirado Otto Pérez Molina, quien fue proclamado en noviembre vencedor en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales guatemaltecas, relevando en el cargo a Álvaro Colom Caballeros, se declaró partidario de volver a aplicar la pena de muerte, recuerda AI en su informe.