El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, visitará Pekín en junio para participar en un foro sobre seguridad regional y tratar con su homólogo chino, Hu Jintao, sobre el programa nuclear de Teherán, manifestó hoy el viceministro de Asuntos Exteriores chino, Chen Guoping.

"El asunto nuclear será un punto importante durante el encuentro de Ahmadineyad con Hu", afirmó Cheng, en una rueda de prensa celebrada hoy para fijar los términos del encuentro los días 6 y 7 de junio de la Organización para la Cooperación de Shanghái (OCS), integrada por China, Rusia, Kazajistán, Kirguizistán, Taykistán y Uzbekistán.

Como miembro observador, Irán estará representado por su presidente, después de que China ya anticipara hace dos días que le había enviado una invitación formal y que esperaba su respuesta.

La presencia de Ahmadineyad determinará el rumbo de las charlas, que, si bien están orientadas a buscar una mayor cooperación regional en materia de política y seguridad, también dejaran margen al tema nuclear, según aseguró el viceministro chino.

En cuanto a la postura de China al respecto, Chen destacó que la potencia asiática seguirá "de forma estricta las resoluciones de la ONU, aunque se opone a cualquier acción bilateral que menoscabe las relaciones comerciales".

China, que tiene a Irán como su tercer principal suministrador de petróleo y es miembro permanente del Consejo de Seguridad, se ha opuesto tradicionalmente a las sanciones que la UE, EE.UU. y otros países han promovido debido a las sospechas de que el programa nuclear iraní tiene una vertiente armamentista.

Teherán, por su parte, lo niega y asegura que es sólo civil y pacífico, por lo que no tiene intención de abandonarlo, y espera el levantamiento de las sanciones impuestas por EE.UU. y la UE en la reunión de Bagdad, que se celebra hoy entre representantes iraníes y el G5+1 (EE.UU., Francia, Rusia, Reino Unido, China y Alemania).

El presidente estadounidense, Barack Obama, consideró ayer un "importante paso" el anuncio del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) de que podría firmar "en breve" un acuerdo sobre cómo resolver de forma estructurada las dudas pendientes en la investigación del programa nuclear de la República Islámica.

China ha defendido siempre una salida pacífica y negociada a la disputa sobre los planes nucleares iraníes, en virtud de su política de no injerencia y de sus acuerdos económicos con el régimen de Ahmadineyad.