El toletero dominicano David Ortiz ha hablado alto y claro para que lo entiendan al igual que hace cuando tiene en su manos el bate y sale al plato para pegarle a la pelota, pero en esta ocasión su jonrón ha sido dialéctico.

Ortiz, el primera base y bateador designado de los Medias Rojas de Boston, ha dicho que para nada se siente culpable del colapso que el año pasado sufrió el equipo en el mes de septiembre y además que cada vez que sale al campo lo hace con el único objetivo de darlo todo por la franquicia.

También rechazó por completo que este año se viva la misma experiencia ante el pobre comienzo de temporada que ha tenido el equipo y que la reunión en privado que tuvo con el resto de compañeros fuese en esa dirección tras las críticas surgidas en torno a su compañero Josh Beckett por irse a jugar a golf después de haber sido castigado con un jonrón.

El jugador de más antigüedad con los Medias Rojas admitió lo insultante que le resulta ser descrito como carente de cualidades de liderazgo no sólo por los medios de comunicación locales sino por las personas que dirigen el equipo.

"Lo único que tengo claro es que aquí sólo hay líderes y héroes a conveniencia no por lo que realmente se haga", comentó Ortiz. "Depende de a quien se quiera promocionar".

Ortiz dijo que concepto del compañerismo y liderazgo no estaba en ir anunciando lo que hacía en cada momento sino en ayudar de verdad al equipo a ser mejor.

"Me importa ... lo que puedan entender por liderazgo los que no están con el equipo", comentó Ortiz. "Lo único que me interesa es el respeto y el aprecio de mis compañeros".

El torpedero Mike Avilés, por ejemplo, ha elogiado a Ortiz por llamar a la reunión del equipo, después de la cual los Medias Rojas han ganado nueve de 11 partidos.

"Es un líder, él es un líder", declaró Avilés el pasado domingo. "Y cuando usted tiene un líder actúa como tal, convoca una reunión y básicamente dice, "vamos, vamos a superar esto y llegar a donde necesitamos estar".

Pero esa percepción de Ortiz no suele ser típicamente compartida fuera de la plantilla de los Medias Rojas.

Mucho se ha dicho sobre Ortiz como excelente compañero de equipo y puente de unión entre jugadores anglos y latinos, pero ¿el líder? No tanto, lo cual Ortiz, de 36 años y 20 de jugar en el béisbol profesional, afirma que sólo refleja la ignorancia de los que hacen ese juicio.

"Lo que ellos llaman los líderes no es de lo que se trata un líder", comentó Ortiz. "Tienen que ir al diccionario y averigüe lo que significa la palabra "líder". ¿Sabes lo que estoy diciendo? Los que ellos llaman líderes son los que van al frente de la multitud y tratar de guiarla. Pero ese no es el caso aquí.

"Yo soy de la clase de los que se preocupa por ganar partidos. Soy un ganador. No me gusta perder. Pero lo que hago no lo hago para que todos se enteren. Lo hago para que podamos mejorar, y para detener la basura que se habla por ahí".

Ortiz insiste en que no importa si se le considera o se le llama líder, pero el asunto le duele.

"No me importa nada si quieren llamarme líder, capitán, o cualquiera de los dos nombres anteriores porque soy consciente que mi única obligación es jugar siempre lo mejor que puedo y ganar partidos", comentó Ortiz, que también tiene muy claro que no aceptará un contrato por una sola temporada como hizo el pasado 18 de febrero.

Ortiz también siente que no se le respeta todo lo que ha hecho durante una década con los Medias Rojas y los triunfos que el equipo ha conseguido.

"No me respetan", comentó Ortiz. "Ni los medios de comunicación. Ni la oficina principal. Lo que hago nunca es lo correcto, siempre tiene que haber algún pero".

Aunque no lo mencionó, todavía a Ortiz le molesta que los Medias Rojas no estuvieran dispuestos a firmarlo a una extensión de contrato por dos años, en lugar de llegar a un acuerdo sobre un año, 14,75 millones, justo antes de una audiencia de arbitraje.

"Conectas 54 jonrones, después 35 y tampoco parece suficiente para algunos como si hubiesen muchos en las Grandes Ligas que pudiesen lograr esas marcas", cuestionó Ortiz. "Ante esta realidad nada me importa con la excepción del respeto de mis compañeros".

En cuanto al resultado de la reunión dijo que había demostrado todo lo positivo y que se dio en el momento oportuno cuando el equipo necesitaba reaccionar y así lo ha hecho porque ha jugado mejor, ganado y están de nuevo en la lucha por encabezar la División Este de la Liga Americana.