El presidente uruguayo, José Mujica, se reunió hoy con representantes del opositor Partido Colorado para debatir planes para afrontar la creciente inseguridad, que se está convirtiendo en el tema que más preocupa a toda la ciudadanía.

En la reunión, que contó con la presencia de varios diputados colorados, sirvió para que el mandatario conociera de primera mano varios proyectos en la materia que el grupo opositor planteó en el Parlamento, según explicó a Efe el legislador Germán Cardoso, uno de los participantes.

En la misma, sin embargo, no se habló de los temas más candentes que enfrentan al Partido Colorado y al oficialista Frente Amplio, como es la iniciativa llevada a cabo por los primeros para plantear un referéndum para endurecer la Justicia juvenil y rebajar la edad de imputabilidad penal de los 18 a los 16 años.

"El presidente nos reconoció el trabajo y la preocupación que tenemos por este asunto. Hubo un planteo sincero para hablar de los temas en los que podemos trabajar juntos y dar soluciones. No hablamos de lo que nos separa, si no del aumento de los índices que nos preocupan", dijo el diputado.

Así, los diputados le presentaron a Mujica varios planes, entre los que se encontraban proyectos para convertir en delito la tenencia de armas bajo cualquier circunstancia a los delincuentes convictos en libertad, algo que en la actualidad tan solo es una falta.

"Otro proyecto equipara el tráfico de pasta base con homicidio, pues se trata de una droga letal que mata fundamentalmente a los más jóvenes y los más pobres", indicó el diputado.

Además, se trataron otros planes de ayuda a los familiares de las víctimas de la violencia callejera y de protección para las mujeres que sufren violencia doméstica.

"El presidente es receptivo a los temas y dijo que lo analizaría y que trataría de que se hiciera una discusión parlamentaria, para que saliera algo. Pidió quedarse con los proyectos para estudiarlos y tomó nota de los mismos", destacó Cardoso.

El asesinato a sangre fría el pasado día 12 del empleado de un restaurante en un asalto generó una ola de indignación social en todos los sectores políticos del país, incluido el oficialismo.