El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, anunció hoy la creación de una Dirección de Investigación e Inteligencia del Estado orientada a mejorar la investigación criminal en el país, el más violento de la región con una media de 19 muertes diarias y una elevada impunidad.

Lobo, que hizo el anuncio en un Consejo de Ministros, no precisó cuándo comenzará a operar el nuevo organismo de inteligencia ni quien lo presidirá, solo que dependerá del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad.

El gobernante aseguró que "la democracia y las instituciones van a prevalecer sobre los criminales" en Honduras, un país sitiado por una extrema violencia asociada a la actividad de los grupos narcotraficantes, y por la corrupción en los estamentos policial y judicial según denuncias de organismos locales e internacionales.

Lobo anunció la creación del nuevo organismo de inteligencia después de que anoche destituyera al director de la Policía Nacional, José Ricardo Ramírez, y nombrara como su sustituto al Juan Carlos Bonilla, quien este martes asumió el cargo.

Ramírez fue removido horas después de que el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, confirmó que un policía supuestamente implicado en el secuestro y asesinato, la semana pasada, del periodista Alfredo Villatoro, sigue recibiendo salario como agente activo pese a que está preso cumpliendo una pena por complicidad en un homicidio.

Se trata de Miguel Ángel Álvarez, encarcelado en el presidio de Danlí, oriente de Honduras.

Villatoro fue secuestrado el 9 de mayo en Tegucigalpa cuando se dirigía a su trabajo, en la emisora HRN, y su cuerpo sin vida fue hallado en un sector de la capital el pasado día 15 con dos balazos en la cabeza.

Con el caso de Villatoro llegaron a 23 los periodistas asesinados desde 2010 en Honduras, sin que ningún caso haya sido esclarecido por las autoridades.

Durante el Consejo de Ministros, Lobo añadió que en las próximas horas se reunirá con el titular de la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial, Eduardo Villanueva, para agilizar las acciones de la Comisión de Reforma de la Seguridad Pública, creada por el Ejecutivo en marzo pasado para depurar la Policía Nacional.

Desde noviembre de 2011, la Policía hondureña está en proceso de depuración a raíz de las múltiples denuncias contra agentes y oficiales involucrados en delitos como homicidios, narcotráfico, extorsión, secuestros y robo de vehículos, entre otros.

Desde octubre pasado la Policía ha tenido tres directores: José Luis Muñoz, destituido aquel mes por la implicación de varios agentes en el asesinato de dos jóvenes universitarios; Ramírez, separado anoche del cargo, y ahora el nuevo jefe policial Bonilla.

Según datos del estatal Comisionado de los Derechos Humanos divulgados en marzo pasado, la violencia en Honduras dejó 46.450 muertos entre 2000 y 2011, de los cuales 12.838 se registraron en los primeros 23 meses del Gobierno de Lobo, quien asumió el poder el 27 de enero de 2010.

Entre enero de 2010 y marzo pasado, el país centroamericano registró una media de 19 asesinatos diarios, resalta el informe, y añade que Honduras tuvo en 2011 una tasa de 86,5 homicidios por cada 100.000 habitantes, casi 10 veces más la mundial de 8,8.

La misma fuente precisó que de los 11.744 privados de libertad en Honduras, el 52 por ciento no ha sido sentenciado.